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Argentina tambien le hace “Fuck you” a la homofobia

Por Bruno Bimbi – (Critica)

Argentina se suma a la campaña "Fuck You Homofobia"

Argentina se suma a la campaña "Fuck You Homofobia"

Todo empezó con una canción. Lily Allen, una popular cantante inglesa, incluyó en su disco It’s not me, it’s you un tema dedicado al ultraderechista Partido Nacional Británico (PNB) y lanzó un videoclip en el que, con divertidos efectos especiales, se burlaba de los discursos homofóbicos y repetía, en el estribillo: “Fuck you very, very much”. Lo que al principio era apenas una provocativa canción de una artista a la que le gustan las polémicas, pronto acabó transformándose en una especie de himno.

“Mira dentro de tu pequeña mente / ahora mira con cuidado. / Nos tienes enfermos, estamos aburridos de ti / y de todo el odio que llevas. / Así que dices que no es bueno ser gay. / Bueno, yo creo que eres perverso. / Eres un insoportable racista / y tus opiniones son medievales”, empieza diciendo la canción. “FUCK YOU! FUCK YOU VERY, VERY MUCH!”, grita el estribillo, “Porque odiamos lo que haces. / Odiamos a la gente como tú. / Mejor ni me hables”.

La canción fue un furor en internet y algo empezó a pasar. Frente a los insultos que cotidianamente escuchan gays y lesbianas alrededor del mundo: “pervertidos”, “anormales”, “enfermos”, “sodomitas”, “antinaturales”, “pecadores”; frente al lobby de las Iglesias que presionan a los gobiernos para evitar la conquista de derechos civiles de las parejas gays; frente a la discriminación en las escuelas, en los hogares, la violencia, los crímenes de odio, la respuesta políticamente correcta, esa que explica, que trata de convencer, no alcanzaba para calmar una necesidad vital que la canción de Allen parece haber descubierto. Había una bronca contenida, unas ganas de decir las cosas de otra manera, y ahí llegó ella divirtiéndose con su “Fuck you” y su música pegadiza.

El primer paso en el camino que transformaría la canción en todo un movimiento de esos que se desparraman por el mundo 2.0 de blogs y redes sociales lo dio un australiano, Stevie Bee Bishop, quien decidió producir un videoclip transformando la canción de Allen en una campaña contra la homofobia en el mundo.

Bishop hizo una convocatoria a través de Youtube y recibió más de 25 videos caseros. La idea era que cada uno y cada una, aunque fuese con la webcam de la computadora, se filmara a sí mismo cantando la canción de Allen con alguna coreografía divertida, creativa, original. Y editar, con lo mejor de esas imágenes, un “Fuck you” masivo con protagonistas de carne y hueso, gays y lesbianas cansados de insultos. Bishop decía en su convocatoria que “cansado de leer y escuchar tantos comentarios discriminatorios, quise hacer algo creativo y gracioso para que las víctimas de la discriminación se sientan contentas y confiadas con su forma de ser”. El resultado fue sorprendente: el video editado por el australiano, en apenas siete meses, lleva ya más de 300 mil visitas en Youtube, aunque, claro, eso es sólo lo que cuenta su entrada original, pero hay infinidad de copias dando vueltas por internet.

A esta primera iniciativa le siguió la del sitio francés Gaclic.com, que quiso hacer su propia versión con motivo del Día Internacional contra la Homofobia, que se celebra cada 17 de mayo. Se tomaron apenas un día para hacer la convocatoria y sólo esperaban contar con no más de 20 colaboradores. Sin embargo, recibieron cientos de videos, y su versión tuvo aún más éxito que la del australiano: casi medio millón de visitas sólo en el post oficial.

La autora de la canción, enterada de lo que había pasado, anunció que liberaba sus derechos de autor, y en varios países surgieron iniciativas para hacer nuevos videos con el mismo formato que los de Francia y Australia, con subtítulos en otros idiomas y protagonistas locales de cada país. Entre otros, ya hicieron sus propios videos Brasil, Nueva Zelanda, Hungría, Uruguay, México y el Reino Unido. Pese a tratarse de videos caseros, editados por quienes en cada país tuvieron la iniciativa de encarar la producción local, el resultado de la mayoría es sorprendentemente mejor que el video profesional lanzado originalmente por la artista. Se ve en los videos a personas reales cantando una bronca divertida, irónica, burlona y sin prejuicios, que no parece un lamento ni una queja sino más bien una provocación, con una espontaneidad que le da vida.

Ahora, por fin, la campaña llegó a la Argentina. Un grupo de realizadores jóvenes están compilando la versión local del “Fuck you homofobia” y hay tiempo hasta el 30 de diciembre para enviar los videos. Juan José Mauri, de 23 años, estudiante de Comunicación Social en la UBA; Germán Dupuy, 27; y Diego Moraga, 28, estudiantes de Diseño Gráfico en la Universidad de La Plata; Martín Blanco, 33, diseñador audiovisual de la Universidad de Lanús; y Mariano Molinaro, 21, estudiante de Publicidad de UADE y diseñador web, abrieron el blog Fuck You Homofobia, desde donde comenzaron a promocionar la convocatoria.

“Todo empezó hace 3 o 4 meses, cuando vimos la versión francesa del video. Empezamos a buscar y encontramos versiones de varios países en internet, nos pasábamos los links por mail y de repente pensamos: ‘Nosotros podríamos hacer algo así en la Argentina’. Nos parecía que podía ser una respuesta a tantos comentarios sexistas y homofóbicos que vemos en los medios, pero también una oportunidad de divertirnos un rato, porque la canción lo pone a uno de buen humor”, explica Molinaro a Crítica de la Argentina. “Sin embargo, fuimos postergándolo y había quedado ahí, como algo pendiente”, agrega.

–¿Y por qué se decidieron ahora finalmente a hacerlo?

–Después de la Marcha del Orgullo, cuando vimos en televisión las noticias sobre Alex y José María y los informes sobre el matrimonio gay, nos decidimos a hacerlo. Como a todos nosotros nos interesa luchar por estos derechos, íbamos metiéndonos en las páginas de los diarios, en las encuestas y los espacios de opinión, y si bien encontrábamos personas muy gentiles y con opiniones sorprendentes de esas que te llenan los ojos de lágrimas y te dan ganas de abrazar a alguien, también veíamos la larga cantidad de paparruchadas que se decían sólo para atacar a los homosexuales. La impunidad de algunas personas para lastimar y degradar a otras es también sorprendente. Siempre son las mismas palabras: “antinatural”, “anormal”, “enfermedad”, “pecado”, que por más razonamiento que se haga sólo llegan a un “porque sí”. ¿Y qué otra respuesta se le puede dar a un terco “porque sí”? La nuestra sería: “¡Fuck you!”.

–¿Cómo empezaron el trabajo?

–Con la ayuda de Germán nos pusimos a diseñar el blog que no tardó más de dos horas en empezar a funcionar. Ya hay quince personas que nos avisaron que están filmando su video y recibimos los primeros cinco. Esperamos que entre la semana que viene y la próxima lleguen muchos más, ya que recién esta semana empezamos con la difusión masiva. ¡Pero estamos muy contentos y ansiosos con las respuestas que recibimos!

–Lily Allen dedicó su canción al Partido Nacionalista Británico. ¿A quiénes se la dedicarían ustedes en la Argentina?

–El más grande se lo dedicamos a nuestros dirigentes del PRO, como Mauricio y Gabriela, que primero dicen una cosa y después dicen otra. A De Narváez no hace falta ni justificar por qué. Segundo, a la Iglesia… Mejor dicho, a los líderes de la Iglesia, que profetizan un mensaje de odio y meten presiones en donde no corresponde. A los defensores de la dictadura, como el Colegio de Abogados de Buenos Aires, que presentaron recursos en la Justicia contra nuestros derechos. Y a todos los políticos que construyen su postura dependiendo de lo que pueda influir en los votos, como Carrió y Prat Gay.

–Seguramente, muchos van a decir que la respuesta es agresiva, que insultar no es la manera.

–Nosotros pensamos que está bueno responder a lo terco de la postura de los homofóbicos con un “fuck you”, porque es en cierta medida una forma de devolver el mensaje que ellos nos dan a nosotros. Como “poner la otra mejilla” ya no da resultado, pasamos entonces a un “andate a cagar”. Se eligió esta canción de Lily Allen como “himno” en contra de la homofobia principalmente por lo que su letra transmite: habla de una persona con prejuicios, con pensamientos medievales. A los que piensen que puede ser agresivo o violento les recordamos que la homofobia es mucho más agresiva y violenta que la simple letra de una canción.

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