Your message has been sent, you will be contacted soon

Call Me Now!

Cerrar
Inicio » Suplementos » Espectaculos » Discriminamos a Brüno

Discriminamos a Brüno

Por Esteban Rico – (SentidoG.com)

Bruno, una pelicula olvidable

Bruno, una pelicula olvidable

El pasado 2 de diciembre, un día después del frustrado intento de contraer matrimonio por parte de Alex Freyre y José María Di Bello, se estrenó en DVD en nuestro país “Brüno”, la película de Sacha Baron Cohen. Durante todo el año habíamos escuchado hablar de este film en el cual el comediante británico personifica a un periodista de modas de origen austríaco exageradamente gay siguiendo la línea de su antecesor, “Borat”, del año 2006. Luego de varias idas y venidas con las distribuidoras locales, se había anunciado su estreno en las salas de nuestro país para fines del mes de octubre pero finalmente y por razones que desconocemos, la película se editó directamente en DVD a principios de este mes. Luego de haberla visto, creemos entender al menos una de las causas por la cual “Brüno” no pasó por los cines argentinos: porque es una bosta.

Empiezo aclarando que la película no me resultó ofensiva ni irrespetuosa hacia los miembros de la comunidad gay. Para nada, simplemente no me pareció para nada graciosa. Es algo parecido a ver un sketch de Tinelli con alguno de sus coequipers haciéndose el trolo con el objetivo de divertir a la platea chongueril. Otro paralelismo con la impronta del conductor de Videomatch es el uso de las supuestas cámaras ocultas parar registrar las reacciones de la gente ante las excentricidades del particular conductor austríaco con ansias de fama internacional. Ese mismo recurso se había utilizado en “Borat” con el objetivo de desenmascarar la xenofobia (y la idiotez) del pueblo norteamericano; se supone que en “Brüno” la intención es la misma pero esta vez con la homofobia como arma letal. Los directivos de la Universal aseguraron que la  mayoría de las personas que participaron de la película no sabían que estaban siendo filmadas para formar parte de un film hollywoodense. Sin embargo, si nos pusiéramos un poco escépticos, podríamos pensar que las seis demandas judiciales que aseguraron recibir los productores de la película probablemente sean simplemente parte de la campaña publicitaria de la cinta.

Todos los estereotipos que se te ocurran están presentes en Brüno: el look exageradamente artificial y forzadamente fashion, la falta de escrúpulos (y de inteligencia), la obsesión con el sexo, la vanidad y la superficialidad, los gestos excesivamente amanerados, entre otras maravillosas etiquetas que nos han sido colocadas a los gays con el correr de los años. En algún punto se puede llegar a confundir el objetivo del film que es el de exponer la homofobia y demostrar la incomodidad de las personas heterosexuales frente a un hombre homosexual tan seguro de sí mismo. No colabora para nada el humor crudo, chabacano, explícito, escatológico y de mal gusto con la verdadera intención de Baron Cohen y sus secuaces. También llama la atención que alguien como Larry Charles, el co-creador de una serie como “Seinfeld” dueña de un humor mucho más fino y sutil, se encuentre detrás de las cámaras en este proyecto (al igual que en “Borat”).

En síntesis, antes que las supuestas buenas intenciones de “Brüno” para lograr que los gays seamos más respetados y aceptados por el resto de la sociedad, me quedo toda la vida con un episodio de “Will & Grace” que es un producto más divertido, mejor logrado, más auténtico y que solo me insume 20 minutos de mi valioso tiempo.

Tu comentario

commentario(s)




Etiquetas:

Leave a Comment