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Suspenden el casamiento gay y elevan el caso a la Corte Suprema

Buenos Aires – (Critica)
El Procurador general decidió  aceptar el fallo de la jueza civil Gómez Alsina. Ahora, Alex Freire y José María Di Bello tienen cinco días para apelar.
La titular del juzgado nacional en lo Civil 85, Marta Gómez Alsina, consiguió suspender el primer casamiento entre personas del mismo sexo en Latinoamérica, ya que el gobierno porteño de Mauricio Macri decidió acatar la resolución en la que se establece la nulidad del fallo de primera instancia que daba vía libre a Alex Freire y José María Di Bello para convertirse en un matrimonio, dijeron fuentes de la Procuración general de la Ciudad a Crítica de la Argentina.
El casamiento, previsto para este martes en un Registro Civil del barrio porteño de Palermo, en Berutti al 3000, había sido autorizado por un fallo de la jueza de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo de la ciudad, Gabriela Seijas. Pero, haciendo lugar a un pedido de un abogado de la ciudad, Gómez Alsina anuló ese fallo entendiendo que Seijas era incompetente. Tras algunas horas de dudas, el Procurador, Pablo Tonelli, ordenó al registro civil acatar el fallo. Ahora, los chicos tendrán cinco días para apelar la polémico decisión de la jueza de familia.
La Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (LGBT) había desconocido la resolución de la magistrada civil, aunque negó que fueran a cumplirla. “Aún no nos hemos notificado y la pareja tampoco, así que sigue todo en marcha”.
“Sorprendido” por la noticia, Esteban Paulón, secretario general de la Federación, agregó  que “ocurra lo que ocurra, mañana iremos al Registro Civil y si avanza la nulidad, en lugar de la boda haremos una conferencia de prensa”. Esto es finalmente lo que ocurrirá. Según su lectura, “hay una jueza civil de familia que intenta avanzar sobre otra jueza de otro fuero. Sólo la Corte puede resolver sobre temas jurisdiccionales, no una jueza de familia”.
Un fallo que divide la opinión de los juristas
Para Daniel Sabsay la resolución es “extemporánea” y de un tribunal “que no es competente”. Para Félix Loñ, el asunto ya venía viciado de nulidad por partir de un escrito de una jueza porteña que fallaba sobre el Código Civil, de orden nacional.
El constitucionalista Daniel Sabsay corresponde al a posición de la Federación Argentina LGBT. Para él, para anular el fallo que habilita el matrimonio gay habría que apelar a una instancia superior, no lo puede suspender un magistrado de otro fuero. (DyN)
El fallo de la jueza civil de la Nación, Marta Gómez Alsina, que suspendió el primer casamiento gay de Argentina y América Latina, abrió un abanico de interpretaciones en un tema muy complejo y de extrema sensibilidad social. Tal es así que dos de los más prestigiosos juristas del país tienen posturas opuestas sobre la medida.
Para el constitucionalista Daniel Sabsay, la decisión de la magistrada a cargo del juzgado de familia 85 es insólita: “Algo que no vi nunca en mi vida”, expresó. Según Sabsay, el registro civil de Palermo que se disponía a casar mañana a Alex Freire y José María Del Bello debería desoír el fallo por provenir “de un tribunal que no es competente” y que decreta “la nulidad de un fallo que estaba firme”.
En diálogo con Críticadigital, Sabsay explicó que “los fallos se revocan o anulan con una apelación ante el tribunal de alzada”, por lo que “en la medida que esto no se produjo, el fallo quedó firme”. “Me resulta sorprendente que a una sentencia firme la ataque simplemente porque entiende que la jueza que dictó el fallo no era competente, está fuera de todo contexto”, continuó.
El fallo al que hace referencia Sabsay es el de jueza de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo de la Ciudad, Gabriela Seijas, el cual habilitó el casamiento de Alex y José María al declarar la inconstitucionalidad de los artículos 172 y 188 del Código Civil, que establecen que el matrimonio es un contrato entre un hombre y una mujer.
Félix Loñ, por su parte, considera que desde ese primer escrito el caso venía “viciado de nulidad”. Para el jurista, la resolución de la jueza civil no anula el matrimonio entre dos personas del mismo sexo, sino que apenas deja en suspenso la concreción de la boda hasta conocer la postura de las partes y fallar ella misma, como representante de la Justicia federal, sobre el caso.
“Ningún juez del Poder Judicial de la Ciudad tiene competencia en materia civil o de familia. Ella –Seijas- no tiene competencia, sólo los jueces nacionales del poder judicial de la Nación”, dijo Loñ a Críticadigital.
Mientras Loñ destaca que, en su escrito, Gómez Alsina subraya que de ningún modo su decisión  “ha de ser interpretada como un adelanto de opinión sobre el fondo del asunto, ni discriminación alguna hacia la cohabitación estable de personas homosexuales”, para Sabsay la aparición en el caso de esta jueza es una intromisión. “Una jueza del mismo nivel jurisdiccional se interpone y cree tener una jerarquía mayor al Contencioso Administrativo: está fuera de todas las reglas de procedimiento”, aseguró.
“La jueza de la capital –la que habilitó el matrimonio entre dos personas del mismo sexo- hizo lugar a un amparo por la falta de reconocimiento al derecho de casarse, porque entendió que los artículos del Código Civil violan el derecho de igualdad y es discriminatorio. Entonces el tema es de absoluta lectura constitucional, no del Código Civil”, aclaró.
En contraposición, Loñ  cree que la intervención de Gómez Alsina puso un poco de claridad al asunto. “La que tiene competencia es la Justicia nacional porque la Ley de Garantía, la famosa Ley Cafiero, sólo le reconoció a la Ciudad una Justicia en los Contencioso Administrativo y en materia contravencional y de faltas. Yo estoy en desacuerdo con eso, creo que debe trasladarse como reclaman, pero eso hasta hoy no existe”.
La realidad es que, así  las cosas, no sería extraño que al tomar las riendas de la disputa de Alex y José María, Gómez Arias termine fallando igual que Seijas, sólo que con el respaldo de ser jueza de la Nación y no de la ciudad.
De no ser así, los chicos tendrán la posibilidad de recurrir a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil. Si allí vuelven a chocar, pueden llegar hasta la Corte Suprema.

Buenos Aires – (Critica)

alexjose

El Procurador general decidió  aceptar el fallo de la jueza civil Gómez Alsina. Ahora, Alex Freire y José María Di Bello tienen cinco días para apelar.

La titular del juzgado nacional en lo Civil 85, Marta Gómez Alsina, consiguió suspender el primer casamiento entre personas del mismo sexo en Latinoamérica, ya que el gobierno porteño de Mauricio Macri decidió acatar la resolución en la que se establece la nulidad del fallo de primera instancia que daba vía libre a Alex Freire y José María Di Bello para convertirse en un matrimonio, dijeron fuentes de la Procuración general de la Ciudad a Crítica de la Argentina.

El casamiento, previsto para este martes en un Registro Civil del barrio porteño de Palermo, en Berutti al 3000, había sido autorizado por un fallo de la jueza de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo de la ciudad, Gabriela Seijas. Pero, haciendo lugar a un pedido de un abogado de la ciudad, Gómez Alsina anuló ese fallo entendiendo que Seijas era incompetente. Tras algunas horas de dudas, el Procurador, Pablo Tonelli, ordenó al registro civil acatar el fallo. Ahora, los chicos tendrán cinco días para apelar la polémico decisión de la jueza de familia.

La Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (LGBT) había desconocido la resolución de la magistrada civil, aunque negó que fueran a cumplirla. “Aún no nos hemos notificado y la pareja tampoco, así que sigue todo en marcha”.

“Sorprendido” por la noticia, Esteban Paulón, secretario general de la Federación, agregó  que “ocurra lo que ocurra, mañana iremos al Registro Civil y si avanza la nulidad, en lugar de la boda haremos una conferencia de prensa”. Esto es finalmente lo que ocurrirá. Según su lectura, “hay una jueza civil de familia que intenta avanzar sobre otra jueza de otro fuero. Sólo la Corte puede resolver sobre temas jurisdiccionales, no una jueza de familia”.

Un fallo que divide la opinión de los juristas

Para Daniel Sabsay la resolución es “extemporánea” y de un tribunal “que no es competente”. Para Félix Loñ, el asunto ya venía viciado de nulidad por partir de un escrito de una jueza porteña que fallaba sobre el Código Civil, de orden nacional.

El constitucionalista Daniel Sabsay corresponde al a posición de la Federación Argentina LGBT. Para él, para anular el fallo que habilita el matrimonio gay habría que apelar a una instancia superior, no lo puede suspender un magistrado de otro fuero. (DyN)

El fallo de la jueza civil de la Nación, Marta Gómez Alsina, que suspendió el primer casamiento gay de Argentina y América Latina, abrió un abanico de interpretaciones en un tema muy complejo y de extrema sensibilidad social. Tal es así que dos de los más prestigiosos juristas del país tienen posturas opuestas sobre la medida.

Para el constitucionalista Daniel Sabsay, la decisión de la magistrada a cargo del juzgado de familia 85 es insólita: “Algo que no vi nunca en mi vida”, expresó. Según Sabsay, el registro civil de Palermo que se disponía a casar mañana a Alex Freire y José María Del Bello debería desoír el fallo por provenir “de un tribunal que no es competente” y que decreta “la nulidad de un fallo que estaba firme”.

En diálogo con Críticadigital, Sabsay explicó que “los fallos se revocan o anulan con una apelación ante el tribunal de alzada”, por lo que “en la medida que esto no se produjo, el fallo quedó firme”. “Me resulta sorprendente que a una sentencia firme la ataque simplemente porque entiende que la jueza que dictó el fallo no era competente, está fuera de todo contexto”, continuó.

El fallo al que hace referencia Sabsay es el de jueza de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo de la Ciudad, Gabriela Seijas, el cual habilitó el casamiento de Alex y José María al declarar la inconstitucionalidad de los artículos 172 y 188 del Código Civil, que establecen que el matrimonio es un contrato entre un hombre y una mujer.

Félix Loñ, por su parte, considera que desde ese primer escrito el caso venía “viciado de nulidad”. Para el jurista, la resolución de la jueza civil no anula el matrimonio entre dos personas del mismo sexo, sino que apenas deja en suspenso la concreción de la boda hasta conocer la postura de las partes y fallar ella misma, como representante de la Justicia federal, sobre el caso.

“Ningún juez del Poder Judicial de la Ciudad tiene competencia en materia civil o de familia. Ella –Seijas- no tiene competencia, sólo los jueces nacionales del poder judicial de la Nación”, dijo Loñ a Críticadigital.

Mientras Loñ destaca que, en su escrito, Gómez Alsina subraya que de ningún modo su decisión  “ha de ser interpretada como un adelanto de opinión sobre el fondo del asunto, ni discriminación alguna hacia la cohabitación estable de personas homosexuales”, para Sabsay la aparición en el caso de esta jueza es una intromisión. “Una jueza del mismo nivel jurisdiccional se interpone y cree tener una jerarquía mayor al Contencioso Administrativo: está fuera de todas las reglas de procedimiento”, aseguró.

“La jueza de la capital –la que habilitó el matrimonio entre dos personas del mismo sexo- hizo lugar a un amparo por la falta de reconocimiento al derecho de casarse, porque entendió que los artículos del Código Civil violan el derecho de igualdad y es discriminatorio. Entonces el tema es de absoluta lectura constitucional, no del Código Civil”, aclaró.

En contraposición, Loñ  cree que la intervención de Gómez Alsina puso un poco de claridad al asunto. “La que tiene competencia es la Justicia nacional porque la Ley de Garantía, la famosa Ley Cafiero, sólo le reconoció a la Ciudad una Justicia en los Contencioso Administrativo y en materia contravencional y de faltas. Yo estoy en desacuerdo con eso, creo que debe trasladarse como reclaman, pero eso hasta hoy no existe”.

La realidad es que, así  las cosas, no sería extraño que al tomar las riendas de la disputa de Alex y José María, Gómez Arias termine fallando igual que Seijas, sólo que con el respaldo de ser jueza de la Nación y no de la ciudad.

De no ser así, los chicos tendrán la posibilidad de recurrir a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil. Si allí vuelven a chocar, pueden llegar hasta la Corte Suprema.

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