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Diputados aprobó el proyecto de ley sobre matrimonio gay

Buenos Aires – (La Nacion)

Con 125 votos en favor y 109 en contra, los legisladores modificaron artículos del Código Civil que permitirán el casamiento entre parejas del mismo sexo; el debate duró cerca de 12 horas; hubo divisiones internas en los bloques mayoritarios

Diputados votaron a favor de la igualdad

En una sesión maratónica e intensa, la Cámara de Diputados aprobó esta madrugada un proyecto de ley que legaliza el matrimonio entre persona del mismo sexo. El debate atravesó la mayoría de los bloques en forma transversal y obligó a sus autoridades a dejar en libertad de acción a sus miembros.

La votación final arrojó los siguientes resultados: 125 en favor, 109, en contra y seis abstenciones.

“Estamos muy felices porque se acaba de aprobar por primera vez en un parlamento de América latina. Ahora vamos a trabajar en el Senado. Ya tenemos el compromiso de [Miguel Angel] Pichetto y de [María Eugenia] Estenssoro”, dijo al finalizar la votación la presidenta de la Federación local de Gays y Lesbianas, María Rachid.

“Esto es un avance y un reconocimiento como argentinos. A partir de hoy, somos una sociedad más justa. Esto es para celebrar para todos los argentinos”, agregó la activista.

El dictamen debatido hasta la madrugada de hoy resume dos proyectos de ley: uno, de autoría de Ibarra, y otro de la ex diputada socialista Silvia Augsburger. El texto, de 43 artículos, establece 34 modificaciones al Código Civil. En todos ellos se elimina la distinción entre hombre y mujer y se reemplaza esos términos por el de “contrayentes”.

La reforma otorga a los integrantes de las parejas del mismo sexo iguales derechos que los que gozan los heterosexuales, incluido el de adoptar niños. Según ese proyecto, los “contrayentes” podrán, además, heredar, recibir la cobertura social y cobrar la pensión de su pareja. Para convertirse en ley, deberá ser aprobado por el Senado, donde el escenario se presenta más complicado para los impulsores de la iniciativa. Un dato clave es que la presidenta de la Comisión de Legislación General de la Cámara alta, Liliana Negre de Alonso, ya anticipó su oposición al proyecto.

La sesión especial comenzó a las 14.30 de ayer con la exposición de la presidenta de la comisión de Legislación General, Vilma Ibarra (Nuevo Encuentro). Y se concretó en el contexto de una pulseada entre el kirchnerismo y la oposición por dar ingreso a la media sanción del Senado sobre la reforma del impuesto al cheque, que desde la semana anterior venía siendo un escollo para el funcionamiento de la Cámara baja.

La sesión de ayer fue motorizada por la diputada Victoria Donda (Libres del Sur) y legisladores de centroizquierda, y tuvo como novedad la decisión del bloque del Frente Para la Victoria de aportar el quórum con diputados en favor de la iniciativa.

El proyecto obtuvo dictamen de mayoría el 15 de abril en las comisiones de Legislación General y Familia, Mujer y Minoridad, y no pudo ser tratado el miércoles pasado por falta de quórum.

Debate . En el transcurso de la sesión, los legisladores que se pronunciaron en favor de la iniciativa defendieron la igualdad de derechos de todas las personas para casarse. Quienes se opusieron, se manifestaron en contra de la adopción por parte de parejas homosexuales.

Vilma Ibarra dijo que el proyecto, que reemplaza la definición de hombre y mujer por el de “contrayentes” como actores del casamiento, “no agravia derechos de terceros”. “El dictamen que estamos tratando no da derecho a los homosexuales a adoptar niños porque ya la ley vigente no lo impide ya que no exige orientación sexual” de los adoptantes, expresó la legisladora, autora del proyecto junto a la socialista mandato cumplido Silvia Augsburger.

Una de las voces adversas fue Cynthia Hotton, quien denunció en el recinto hacer recibido “amenazas de muerte” por su militancia en rechazo a la ley, y apuntó: “Yo tengo la convicción de defender el matrimonio entre hombres y mujeres y estoy segura de que represento a millones y millones de personas”, para preguntarle “a los diputados de las provincias si saben lo que piensa su gente”.

También se refirió a la adopción, y dijo que, al aprobarse la norma, “las parejas homosexuales tendrían prioridad” para adoptar, dado que -según indicó- el actual Código Civil dispone que “las parejas casadas” deben esperar tres años para poder hacerlo, “salvo que exista una imposibilidad física para procrear”.

El jefe del bloque de PRO, Federico Pinedo, defendió la libertad de conciencia para pronunciarse sobre el tema y expuso un dictamen de minoría, que suscribió parte de su bancada, para sancionar la figura de enlace civil, en lugar de la de matrimonio. Pinedo explicó que “no es cuestión de anteponer instituciones unión civil versus matrimonio, sino que es útil que existan dos instituciones sumando una a la otra y no restando nada” y sobre la adopción dijo “desconocer los efectos” en el desarrollo de los menores de edad cuando son adoptados por homosexuales.

El presidente del bloque Peronismo Federal, Felipe Solá, apoyó el proyecto y se preguntó: “¿Cómo podemos a esta altura pensarnos jueces de lo que ocurre puertas adentro?”, mientras dijo que “el amor no es propiedad de los heterosexuales, el amor es lo que rescata a un niño. Nadie me va a decir que si una pareja homosexual tiene amor, un niño no va a tener condiciones para criarse”.

El jefe de Proyecto Sur, Fernando “Pino” Solanas, consideró que “el matrimonio es un derecho universal. No hay ningún código, ni un dogma, ni una religión que pueda encorcetar los sentimientos” y destacó la “obligación del Estado a proteger la familia”.

El legislador apoyó el matrimonio entre personas del mismo sexo pero confundió la expresión al manifestar: “Esperamos que decididamente se corone con una gran votación del matrimonio civil de personas de distinto sexo”.

Las organizaciones siguieron el debate desde el palco

El debate fue seguido por organizaciones defensoras de los derechos de homosexuales, entre ellas la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (LGBT) y la Comunidad Homosexual Argentina (CHA).

También estuvo la primera pareja homosexual que se casó en Argentina, constituida por Alex Freyre y José María Di Bello, quines se casaron el 28 de diciembre de 2009 en Ushuaia, Tierra del Fuego.

Iguales ante la ley

Por María Rachid *

Por primera vez en la historia de nuestro país, la igualdad jurídica de lesbianas, gays y bisexuales se debate en el Congreso de la Nación.

Un debate pendiente que circuló por todos los ámbitos de nuestra sociedad sin llegar -hasta ahora- al lugar desde el que salen las leyes que pueden empezar a terminar con la discriminación y la injusticia históricamente legitimadas desde el Estado.

Porque de esto se trata este debate. No se trata sólo de derechos civiles, que pueden ser fundamentales en la vida cotidiana. Se trata principalmente de que el Estado nos considere iguales ante la ley y deje, de una vez por todas, de legitimar la desigualdad social que vivimos lesbianas, gays, bisexuales y transexuales.

Si el Estado dijera que somos iguales ante la ley, quizá los niños en las escuelas no serían tan violentos con otros niños por considerarlos tan diferentes. Si el Estado dijera que somos iguales ante la ley, quizás algunos adolescentes no serían echados de sus casas porque sus familias los consideran tan diferentes.

Si el Estado dijera que somos iguales ante la ley, quizás algunas personas no serían despedidas en sus trabajos porque sus empleadores las consideran tan diferentes.

Quizá, también, si el Estado dijera que somos iguales ante la ley, algunas personas no insultarían a otras en la calle por considerarlas tan diferentes.

Porque si el Estado dijera que somos iguales ante la ley no habría códigos contravencionales que criminalicen la homosexualidad y el travestismo en siete provincias argentinas ni policías coimeando, persiguiendo, torturando y, a veces, asesinando a gays, lesbianas, bisexuales y transexuales por considerarnos tan diferentes.

Quizás, incluso, si el Estado dijera que somos iguales ante la ley, el padre de la novia de Natalia Noemí Gaitán no la hubiera asesinado por el hecho de rechazar la idea de que su hija fuera, para él, tan diferente.

Si el Estado sigue legitimando la desigualdad jurídica, es imposible terminar con la discriminación y la violencia hacia nuestra comunidad. Si el Estado sigue legitimando esta desigualdad es imposible para nosotros y nosotras soñar con la igualdad social.

Ayer la sociedad argentina dio un paso importantísimo hacia un hecho histórico en nuestra región. Por primera vez un país de América latina avanza hacia el reconocimiento de la igualdad para lesbianas, gays bisexuales y trans, que será fundamento de una sociedad más justa, más libre y más democrática.

Ayer los diputados y diputadas de la Nación se aprestaban a aprobar la ley de la igualdad para nuestra población. Esperamos que el Senado pueda consagrar este paso permitiéndonos a los argentinos y argentinas ser vanguardia en el reconocimiento de los derechos humanos en la región.

*La autora es presidenta de la federación local de gays y lesbianas

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