Your message has been sent, you will be contacted soon

Call Me Now!

Cerrar
Inicio » Internacional » Una trans fue censista en Ciudad Oculta

Una trans fue censista en Ciudad Oculta

Por Lucia Alvarez – (Tiempo Argentino)

Carla, censista trans

Como el Indec le permitió ejercer su función con el nombre que eligió, Carla fue Carla para el Estado por primera vez. Temía que la rechazaran y ella misma recelaba de la seguridad en la villa. La recibieron con mate, tortillas y gaseosa.

Carla quiso ser censista para quebrar prejuicios, pero al final le tocó cuestionar recelos propios. La designaron para Ciudad Oculta. Y ella, que es trans, temió por los riesgos y los rechazos. Del barrio, sólo recibió sorpresas. Mientras en las zonas más pudientes de la capital los vecinos se organizaban para atender a los censistas en los palieres, en la villa la esperaron con licuado, mate, tortillas o un vaso de gaseosa. “Una piensa que va a ser peligroso, pero nada que ver. Más peligrosos son los de guante blanco”, concluyó después de registrar una vivienda de ladrillo sin revoque, con 12 personas de nacionalidad paraguaya.

A pesar de que en el país todavía no existe una ley de identidad de género, el Indec permitió que travestis y transexuales pudieran ejercer su función con el nombre elegido por ellas y no con el que indica el DNI.

Como decía su credencial, por primera vez, Carla fue Carla para el Estado. “Me parece muy importante que me respeten la identidad. Es una buena forma de romper la estigmatización que existe y de mostrar que podemos trabajar de cualquier cosa y no sólo en la calle, que es donde muchas compañeras terminan por no conseguir trabajo”, explicó.

Carla nunca ejerció la prostitución, como lo hace más del 90% de las chicas trans, según la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros Argentina. Aunque estudia la carrera de Diseño e Indumentaria en la UBA, el trabajo fue siempre cosa difícil. Por esa razón, empezó a militar en la cooperativa textil Nadia Echazú, cuya principal referente es Lohana Berkins: “Hoy mi lucha es por la separación de la Iglesia y el Estado, y por el aborto”, explicó.

Lejos de lo que se podía suponer, los vecinos de Ciudad Oculta, en el barrio de Mataderos, no parecían sorprendidos al ser censados por una trans. De hecho, la mayoría ni se dio cuenta. “A mí no me molesta. Ella fue muy amable. Puede haber otros a los que no les guste, pero no está bien. No tiene nada que ver”, dijo Aurelia, madre de once hijos, ama de casa, mientras su marido respondía sobre su estado laboral: desocupado. Llegaron de Ciudad del Este en 2002, y en 57 años nunca habían sido censados. “Ahora el gobierno puede saber cómo estamos para darnos ayuda”, reflexionó ella, sentada en la mesa que montaron afuera de la casa para esperar a su censista.

Mientras en casi toda la ciudad reinaba el silencio, en la villa los más chicos correteaban por los pasillos y los más grandes jugaban a la pelota. También la muerte del ex presidente Néstor Kirchner tenía a varios con los ánimos revueltos. “Escuché en la radio que se suspendía el Censo y vine rápido a preguntar”, contó Mirta Fernández, una vecina que se enteró por la tele y le dio escalofríos. “Yo lo había votado. Era joven y luchador”, dijo. Para Carla, la noticia no cambió su jornada, pero desde que se enteró, en la escuela, un miedo empezó a acecharla por la espalda: “Entiendo que es un cambio. Me preocupan los fachos que pueden venir atrás”, dijo.

Tu comentario

commentario(s)




Etiquetas:

Leave a Comment