Your message has been sent, you will be contacted soon

Call Me Now!

Cerrar
Inicio » Internacional » ¿Para qué sirven las marchas hoy?

¿Para qué sirven las marchas hoy?

Por Leandro Fogliatti – (SentidoG.com)

¿Para qué sirven las marchas hoy?

Desde su origen, hace aproximadamente cuarenta años ya, las marchas del orgullo han evolucionado en sus formas y objetivos en todo el mundo. Pensemos en la indignación y la bronca con que gays, lesbianas y trans de Stonewall deben haber dado aquellos primeros pasos por las calles de New York, y echemos un vistazo luego a las fotos del último desfile de San Francisco, en donde la alegría y el show se exhiben como los más importantes invitados.

Hace cuarenta años, las personas LGBT estaban hartas de ser acosadas, acorraladas, castigadas y perseguidas por la sociedad en general, y por el poder en particular, señaladas como ciudadanos de segunda, o algo todavía peor. De este barro surgió la primera marcha, a este estigma dijeron “basta” aquellos hombres y mujeres, enfrentándose a la expresión más concreta del poder en las calles, la policía, gritándole “esto es lo que soy”, exigiendo respeto.

Sin duda, el reconocimiento de los derechos de las personas LGBT no ha evolucionado de la misma manera en todos los países del mundo, y el significado de las marchas se construye a partir de sus diferentes realidades.  En algunos países tal vez este año se haya desarrollado la primera marcha de su historia, pero en otros países nuestro colectivo todavía no puede marchar sin arriesgarse a una morir en el intento.

Sin embargo, en una saludable tendencia, hoy son muchos los lugares en los que las personas LGBT pueden desarrollar sus vidas, expresar su cultura, crear su arte, celebrar sus festejos y, por supuesto, marchar por sus calles. En estas geografías, entre las que se encuentra Argentina: ¿Qué pasa hoy con las marchas? ¿Qué están expresando? ¿Para qué sirven?

Mi opinión es que las marchas actuales conservan en esencia su activismo original, pero también han sumado otras dimensiones igualmente saludables, como la celebración y la política, en su expresión más institucional.

En cuanto al activismo, no podemos pasar por alto que, aún en las legislaciones más avanzadas, como la Argentina, los derechos reclamados no se agotan en el matrimonio igualitario. Basta recordar el lema de la reciente marcha en Buenos Aires, “¡Ley de identidad de género YA!”, para darnos cuenta de que todavía no poseemos el mismo status ciudadano que las personas hétero, y en este sentido, la marcha como expresión activa de los reclamos LGBT continúa siendo tanto necesaria como eficaz.

Por otra parte, el acto de celebrar implica mucho más que una oportunidad de diversión. Una celebración se organiza sobre la base del encuentro de personas con intereses compartidos y conmemora acontecimientos históricos y trascendentales que contribuyen a consolidar una identidad común. Creo que hoy más que nunca las marchas son (y deben ser) celebraciones.

Finalmente, en algunos países se viene observando una mutación política del activismo original, entendiéndose por “política” a espacios formalmente institucionalizados, como por ejemplo partidos políticos, gremios y áreas de gobierno. Al menos en Buenos Aires, en la última marcha se destacó un emotivo reconocimiento al Gobierno Nacional por su impulso a la ley del matrimonio igualitario, y el desfile contó con la presencia de personalidades como Luis D´Elia, Martin Sabbatella, María José Lubertino y Gabriela Alegre. Al mismo tiempo, representantes de nuestro colectivo han oficializado su incursión en la política institucional, como María Rachid y su “Proyecto Nacional y Popular”.

Con diferentes matices, las diferentes marchas del mundo están combinando celebración, activismo y política, como expresión de la vida de sus colectivos LGBT. Y a vos, ¿qué te moviliza para marchar? ¿Cuál es tu motivo para marchar con orgullo por las calles de tu ciudad?

Tu comentario

commentario(s)




Etiquetas:

Leave a Comment