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Estudiante gay chileno denuncia haber sido violado en comisaria de Misiones

Oberá, Misiones – (SentidoG.com)

Abusado en la comisaria

Un estudiante chileno de primer año de tecnología cerámica de la Universidad de Nacional de Misiones e  identificado como Max imiliano Sepúlveda, denunció haber sido golpeado y ultrajado luego de haber sido detenido por policías de la localidad quienes lo aprehendieron en una fiesta de la discoteque Glam donde el joven asistía junto a otros amigos.

Entusiasmado con su nueva casa de estudios y la carrera que comenzaría como estudiante de primer año de Tecnología Cerámica de la Universidad Nacional de Misiones, Facultad de Artes y Diseño de Oberá, el estudiante chileno de 37 años, M. S. Z. nunca se imaginó que la segunda fiesta universitaria en la Disco Glam iba a terminar en un hecho que cambiaría para siempre la vida y la ilusión de sentirse a gusto en un país como Argentina. Orgulloso de trasladarse a esta zona de Misiones, aprendiendo de la cultura local y entregando su conocimiento en el arte del textil, batik, chiborí, plástica, entre otras disciplinas en talleres a extranjeros y turistas; de sentirse grato en un país que a todas luces lleva la delantera en materias legales de minorías sexuales y que de un rato a otro cambió su visión de la hospitalidad y de la generosidad que había encontrado hasta ese momento, gracias a la arbitrariedad y la homofobia reflejada en el actuar policial. Dijo ser detenido injustamente, al interior del recinto, acosado por quienes esa noche decidieron cambiar el curso y el destino de la vida, los sueños y verdades de su propia existencia. Un daño que reclama hoy como derecho y que exige justicia, un acto que demanda un nuevo precedente a los atropellos sufridos por muchos ciudadanos, que como él, claman justicia, en un hecho que no parece aislado y menos, relativizado, porque sucedió en un recinto policial.

El relato de los hechos no sólo evidencia la arbitrariedad, el uso de la fuerza y la negligencia de quienes han sido llamados a preservar el orden y asumir las responsabilidades de quienes detienen y peor aún, privar de libertad frente a un hecho que no reviste el carácter de delito, violentando y golpeando a alguien que sólo tuvo la intención de pasar un buen momento junto a su hermano y otro chileno de visita en la ciudad.

La declaración jurada que el estudiante realiza y expone a las autoridades de turno, no condice con las versiones y los resultados de las pesquisas que se desarrollaron una vez que  éste logra reanimarse y buscar los medios de pruebas para reclamar lo que parece justo y cuyas versiones oficiales no tienen relación a los hechos acontecidos, tal como aparece en la declaración del  comisario de la seccional primera de Oberá, Cirio Miguel Espíndola, luego de las denuncias realizadas y luego que se supiera en la prensa local, señala que  todavía no se confirman los hechos y aseguró que luego de los primeros exámenes médicos se descartó la posibilidad de abuso sexual. Sin embargo, la  declaración del comisario mayor, Julio Deonir Bordín, jefe de la Unidad Regional II de la Policía de Misiones (con asiento en esta ciudad), confirmó a partir de esa denuncia que  “se generaron las acciones legales y judiciales para confirmar la veracidad de lo denunciado y en ese caso se lo acercó al médico legal para que lo examine como corresponde, además la bioquímica policial realizó el hisopado pertinente para realizar los exámenes”, contó.

Asimismo confirmó que “internamente se realizan las actuaciones administrativas para corroborar la existencia del hecho o no y la probable responsabilidad que pudiera tener el personal que estaba de guardia”. Bordín agregó que  cuando se le notificó de la libertad a este hombre, supeditada a la causa contravencional, el mismo “no había manifestado al personal que lo liberó ninguna anormalidad mientras estuvo detenido, no obstante esto más tarde se presentó a hacer la denuncia que fue tomada como corresponde”. “Del examen médico preliminar tampoco surgen lesiones que podrían derivar de un hecho de violación”, agregó.

Investigación

La causa está a cargo del juez de Instrucción II, Horacio Alarcón, y según Bordín “se realizaron todas las diligencias judiciales necesarias como cualquier otro tipo de delito tomando más recaudos por tratarse de un lugar bajo la custodia policial”. El uniformado aclaró que “los contraventores son alojados separados de los procesados, el edificio está separado por una pared y las puertas son contiguas, se va a determinar si algún detenido escuchó algo o el personal que durante el día trabaja en las oficinas o la guardia donde hay un sistema de vigilancia por cámara desde el exterior de ambas celdas. Es materia de investigación establecer si ocurrió este abuso y en ese caso penalmente será responsable el acusado que es una persona mayor, de 39 años, que estaba detenido por una contravención”.

Exige justicia

El estudiante chileno señala que fue golpeado y aturdido por los policías  y que recuperó el conocimiento cuando estaba siendo ultrajado por el otro individuo de la celda, y asegura que en estos hechos estaban los policías que no hicieron nada para evitar la violación y que llamaron por el apodo al agresor sexual.  M.S.Z. en un fría y descabellada secuencias de hechos describe todos los momentos que vivió al interior de la celda (estuvo diez horas detenido en pésimas condiciones), la doble victimización del procedimiento posterior y los tratos inhumanos que recibió sin saber ni entender el motivo real que llevaron a vivir estos hechos y amarga experiencia en una noche que sólo buscaba diversión, integración en el lugar donde estaba viviendo el comienzo de su proyecto personal, como estudiante de la Universidad Nacional de Misiones. En su declaración describe la gravedad de los hechos: “Al llegar a la institución policial me tomaron datos y me propiciaron golpes en la cabeza dejándome inconsciente (era de noche, el lugar en donde me golpearon era oscuro y sólo recuerdo los golpes que me tiraron inmediatamente al piso), quedé con heridas en la mano izquierda posiblemente causadas por pisadas u objetos cortantes, heridas e hinchazón en el codo izquierdo, dolores internos en la espalda, coxis y piernas -existen fotografías y certificado médico de constatación de lesiones que lo prueban- (…) Supongo que me ingresaron alrededor de las 5:30 am al calabozo en estado inconsciente y en algún momento ingresaron a un adulto a la misma celda en que yo estaba; el cual inmediatamente alentado por el policía, a quién no vi la cara, procedió con vejaciones sexuales”.

Max Sepúlveda exige que se haga justicia en contra las vejaciones y atropellos a sus libertades individuales, efectuadas por los de seguridad, gente involucrada en el hecho de la disco Glam, y los (as) policías del turno de la madrugada del viernes 15 de Abril de la Comisaria Seccional Primera de Oberá”, reclama el agredido, acusando en su declaración jurada, que el acto arbitrario corresponde a un acto homofóbico que desencadenó en la agresión sexual, con claros ribetes de negligencia y desidia por parte del personal policial.

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