Your message has been sent, you will be contacted soon

Call Me Now!

Cerrar
Inicio » .resaltado » Mili Hernández: Política, activismo y literatura homosexual en la Feria del Libro

Mili Hernández: Política, activismo y literatura homosexual en la Feria del Libro

Buenos Aires – (SentidoG.com)

Mili Hernandez en la Feria del Libro de Buenos Aires

Mili Hernández es la creadora de la mítica librería Berkana, que revolucionó la movida desde el corazón del barrio Chueca, en pleno centro de Madrid cuando la temática gay era un tabú. Icono de la intelectualidad homosexual en Hispanoamérica, y una de las personalidades LGTB más influyentes de su país, pasó por la Feria del Libro de Buenos Aires, donde presentó los títulos de Editorial Egales, de la cual también es socia. Y conversó con SentidoG.com acerca de los desafíos que constituye un emprendimiento como el suyo, su expansión por Latinoamérica, y de la necesidad de crear espacios propios para gays, lesbianas y transexuales. Tambien habló de la legalización del matrimonio igualitario, la lucha en España, y las leyes que aún faltan para una plena igualdad jurídica. Como pionera en la militancia por el reconocimiento de la diversidad sexual en su país desde hace casi dos décadas, Hernández  sigue de cerca todo lo que sucede en esta parte del mundo: “España es el espejo en el que se mira Latinoamérica en estas cuestiones y la Argentina es siempre la puerta de entrada al continente”.

“Nuestra librería lleva varios años funcionando en España y sabíamos claramente que en algún momento teníamos que saltar a Latinoamérica. Logramos introducirnos en México hace cinco años y teníamos planeado seguir con Argentina, ya que continuamente nos consultan como conseguir alguno de nuestros títulos, y el envío desde España es muy costoso. Y la mejor manera de darnos a conocer era a través de la Feria del Libro de Buenos Aires. Es útil para cambiar información, conocer gente y recibir asesoramiento de títulos y autores”, dice Mili

Los libreros son una banda de homófobos” —dice. Sus razones se miden en hechos: hace casi 18 años que abrió la primera editorial de temática gay en castellano y todavía trajina para que las librerías acepten sus libros, aunque sea en consignación.

Y ni hablar de vidrieras: “No hay lugar en las vidrieras”, dice, “para el amor gay”. Aunque el banderín de las ventas en su editorial siempre lo levanten las novelas románticas lésbicas.

Así es. Editorial Egales se distribuye en la Argentina desde hace dos años y sus libros se encuentran en los locales de El Ateneo, en Prometeo o en Fedro y, claro, en la especializada Otras Letras, en Palermo.

¿Como surge la creación de Librería Berkana?

El nacimiento de la librería en España, fue fruto de una inconciencia mía. Cuando regresé de vivir en el extranjero (pasó seis años en Estados Unidos y seis en Gran Bretaña), quise montar un negocio LGTB, porque volver a meterme en el closet no valía. Había logrado desconstruir la cultura heterosexista que fui educada, y decidí una librería porque las que había visitado me salvaron la vida, que fueron una en Londres y la Oscar Wilde de Nueva York. En aquel momento, vivíamos en una España en blanco y negro y no teníamos ningún referente. Gays y lesbianas necesitábamos ponerle un nombre a lo que nos pasaba. Era el año 1979, y no existía ninguna referencia, ni programas de televisión, ni libros, revistas, nada y recién se estaban formando los primeros colectivos. Por suerte, en mi viaje pude leer literatura gay, ensayos sobre homosexualidad, pude identificarme con las novelas de autoras lesbianas, y me sentía feliz leyendo estos libros. Estos libros me cambiaron la vida, tanto que me dije “España debe tener una librería!. Entonces en 1993, monte una librería gay, fruto de una inconciencia.

Al abrir la librería, en un muy lindo local, teníamos un problema: no teníamos ni libros ni clientes. Los títulos eran apenas cuatro, que eran de Eduardo Mendicutti, Terenci Moix, Antonio Villena, y algunas traducciones autores ingleses. Pusimos muchas banderas gays y libros de fotos que teníamos, y estaba tan bonito que parecía una exposición pero ¿y los clientes? En ese momento no había internet, no existían las revistas gays en España, solamente existían los colectivos. Sin embargo, todo eso y el morbo de la prensa masiva nos ayudo mucho. Cuando inauguramos la librería mandamos un fax a los medios invitándolos a nuestra apertura. Y vinieron todos, porque era la primera vez que los gays y lesbianas invitaban a su casa a los demás. Y así salimos en todos los medios, lo que fue gran campaña de prensa.

Sin embargo nos costo los primeros cinco o seis años posicionar la librería. Los libros fueron apareciendo porque vimos la necesidad de generarlos. Y allí fue cuando montamos la editorial EGALES. Necesitábamos tener una oferta literaria acorde a nuestros lectores. Y comenzamos publicando un par de títulos al año y hoy estamos editando unos 24. La librería es un espacio de libertad, donde la persona que llega puede leer los libros tranquilamente, sin estar preocupados por que alguien los mire mal.

– ¿Como se eligen los títulos que forman parte del catalogo de vuestra librería?

Los catálogos fueron surgiendo por necesidad. A medida que íbamos editando, iban apareciendo nuevos títulos y temáticas. Empezamos traduciendo narrativa de otros idiomas, en la que los gays y lesbianas se sintieran identificados con los personajes y la historia. Tenemos una colección de ensayos maravillosa, y actualmente ya publicamos narrativa mas elaborada, más literaria, más compleja, porque la necesidad ha cambiado. Tenemos un abanico muy grande de lectores donde algunos quieren la novela gay, muy gay, y los otros que leen solo literatura más abarcativa. Hay colecciones de textos contemporánea, clásica, y actualmente estamos editando autores españoles y próximamente autores latinos.

En todo hay buena y mala literatura, sino en cualquier ámbito sobrarían la mitad de las editoriales y sus títulos. A los gays siempre nos cuestionan si nuestra literatura es buena o mala, pero nadie cuestiona a las grandes editoriales sobre sus publicaciones. Hay tan buena lectura como lectores que necesiten algo específico. A cada uno la literatura le llega de una manera diferente. Basándonos en esto, hacemos libros a la medida de nuestros lectores.

Nos gustaría publicar la cantidad de autores que me gusten sus obras. Me encanta descubrir autores como por ejemplo Jorge Marchand Lezcano, que es chileno y ha escrito la obra “Sangre como la mía”, que lo encontré en México, y es muy talentoso. También seguiremos publicando clásicos que hace mucho no se editan, y hay generaciones de gays y lesbianas que no los conocen. Y por ejemplo, no editaría jamás a Jaime Bayly porque no me gusta, es reiterativo.

– ¿Cual ha sido el mejor y el peor libro de temática LGTB que has leído?

El mejor libro de temática gay que he leído en mi vida, que me viene a la mente en este momento, es “De Sodoma a Chueca” de Alberto Mira porque he podido conocer la historia de los gays y lesbianas de España en el ultimo siglo, y que trata de periodos muy oscuros como el franquismo y el post franquismo, y que nadie lo ha escrito. Sobre todo porque los libros de historia gay los debemos escribir nosotros mismos. Nuestra historia nadie la quiere escribir y por eso debemos contarla nosotros. Y el peor es un libro de prosa romántica de unas escritoras lesbianas mexicanas, que no voy a nombrar aquí (risas). Sin embargo, tenemos en catalogo muchos libros malos.

– ¿Como ves la realidad del colectivo gay y la incidencia política que ello ha tenido?

Hasta ahora los derechos de gays y lesbianas no los ha defendido nadie, mas que nosotros mismos. Ni siquiera los partidos políticos, por eso tenía en claro que si iba a militar, lo haría desde fuera de la política. Fui la creadora del grupo de mujeres de COGAM y Presidenta de la FELGTB, y recién algunos se han subido a nuestro carro cuando nosotros se lo hemos pedido. Inclusive la misma izquierda era muy homofoba. Y en cuanto supieron que éramos un gran número y que eso significaba votos, recién comenzaron a atendernos. Creo que es un error que los colectivos trabajen dentro de los partidos políticos, creo que deben acompañar ideas de algunos candidatos, pero no involucrarse con ellos, porque terminan siendo usados. Somos un movimiento social, y creo que esto es fundamental tenerlo en cuenta.

Hace poco, en una entrevista del diario El País, el señor (Mariano) Rajoy –candidato presidencial del Partido Popular Español- dijo que si gana las elecciones, cosa que al día de hoy es muy probable, una de las cosas que hará es modificar la Ley del Aborto y cambiar el nombre a la de Matrimonio. Lo dice abiertamente porque con eso se garantiza el voto de los sectores más conservadores de la sociedad que no aceptan que los homosexuales seamos iguales ante la ley.

Es necesario salir del armario, peor es necesario aquellos que pueden salir, que no van a sufrir por hacerlo. Yo animo a la gente a hacerlo porque eso contribuye a que mostremos cuantos somos, pero aun la homofobia es muy grande en los pueblos y no todos pueden hacerlo.

En la Argentina también hubo un debate central en torno del nombre de la ley, ¿por qué es importante?

Porque es la base de la igualdad. No se trata de que me guste más o menos la palabra, sino de que si nuestra unión lleva un nombre distinto de la unión entre heterosexuales, eso es una clara discriminación. Además, el matrimonio no es una ley canónica, sino una ley civil y yo soy tan ciudadana como los demás. ¿O acaso me discriminan para pagar los impuestos? ¿No tengo yo las mismas obligaciones que el resto? ¿Entonces por qué no tengo los mismos derechos? Así que ya lo he dicho: Rajoy y el PP pueden estar seguros de que volveremos a la calle si intentan esto.

Estoy segura de que lo mismo ocurrirá acá si este gobierno de izquierda termina y viene uno de la derecha. Es como si yo llegara a la presidencia y dijera a los católicos que ya no se pueden casar por Iglesia y no pueden tener más de cuatro hijos. La democracia es que cada uno pueda elegir cómo quiere vivir su vida.

Cada vez que se avanza en la igualdad de derechos, los sectores conservadores auguran el fin de la familia y la ruptura del tejido social, ¿qué ha pasado a seis años de la Ley de Matrimonio Igualitario?

Quiero aclarar que nosotros no hemos hecho una ley nueva, sino que lo que logramos en 2005 es que en la ley de matrimonio existente se cambien las palabras “hombre y mujer” por “cónyuges”. Con ese simple cambio, todos los españoles, más allá de su elección sexual, tienen los mismos derechos.

Y seis años después de eso, puedo decir que la sociedad española no se ha resquebrajado y que las familias o parejas que se rompieron son las que se hubieran roto de todas formas. El hecho de que gays y lesbianas se casen no impide que los demás sean más o menos felices. Esto no les gusta a los países que hoy se están dando el debate, porque rebate los fantasmas que siempre agitan quienes se oponen a la igualdad de derechos.

Otro de los fantasmas que se agitaron en nuestro debate es qué educación recibe un niño criado por una pareja homosexual.

Sí, claro, eso siempre es un arma. Pero esos argumentos han sido rebatidos por informes y estudios científicos en todas partes del mundo. El modelo de familia hace rato que ha dejado de ser uno solo.

El Colegio de Psicólogos de Madrid hizo un informe hace unos años que no sólo concluyó que los niños de gays y lesbianas se desarrollan perfectamente, sino que incluso suelen ser más deseados, están mejor atendidos y son personas mucho más tolerantes y abiertas a la diversidad, tanto étnica, como religiosa y sexual. Este tipo de investigaciones se han hecho en muchos países y todas concluyen lo mismo.
Además, ¿qué tiene que ver mi elección sexual con mi capacidad de ser madre o padre? Las  parejas heterosexuales creen que por el simple hecho de poder tener hijos son capaces de ser padres. Basta con ver los orfanatos para comprobar que no es así.

¿Alcanza con la sanción de leyes para terminar con la discriminación?

No, porque la discriminación y la intolerancia están basadas en el prejuicio que genera el desconocimiento. Es importante que las leyes vengan acompañadas de un debate social y pedagógico profundo. Cuando en 1993 fundé Berkana y nació Chueca, lo que hicimos fue presentarnos ante la sociedad: contarles quiénes éramos, cuántos éramos y por qué queríamos los derechos. Porque ellos nos decían: “Sois cuatro y os lleváis muy bien con la prensa”.

Claro que primero tuvimos que convencernos nosotros mismos de salir del armario, algo que no fue fácil. Pero cuando nos dimos a conocer, en pocos años la sociedad española que estaba a favor de la ampliación de derechos pasó de un 24 a un 60%. Eso hicimos entre el ´96 y el ´99, cuando gobernaba el PP, que sabíamos que no nos iba a aprobar nada.

– ¿Cuáles son las próximas batallas que hay que dar?

La educación: es necesario introducir estos temas en los currículos escolares. Y tiene que ser ahora mismo, porque ya hay en España muchos niños en edad escolar nacidos, o adoptados, de parejas de gays y lesbianas. Y sólo educando a una sociedad de mentalidad abierta podemos garantizar que esos chicos crezcan libres y no sean discriminados cuando en la escuela dibujen a su familia con mamá y mamá, o papá y papá. ¿O queremos discriminar a esos niños? Si no queremos, entonces hay que empezar a hablar con naturalidad de la homosexualidad como lo que es: una opción sexual más.

Tu comentario

commentario(s)




Etiquetas:

Leave a Comment