Your message has been sent, you will be contacted soon

Call Me Now!

Cerrar
Inicio » .resaltado » Adicta, los sacerdotes negros del rock

Adicta, los sacerdotes negros del rock

Por Mariano Casas Di Nardo – (Revista Imperio)

Posicionados como la banda dark por excelencia del pop-rock argentino, volvieron a movilizar sus oscuros corazones con Dosis?, su último EP. En esta nota, Toto y Rudie Martínez, los dos mentores del grupo, repasan su historia y se alegran de haber inventado el “tecno de fogón”.

Adicta

 

Adicta es el ejemplo fiel de las bandas surgidas del under que siguieron la lógica y así triunfaron. Nacidos como todos sus pares, en bares con un público no superior a las cincuenta personas, llegaron a los escenarios más importantes del país como el Quilmes y el Pepsi Rock. Con el fervor de sus seguidores primeros, más los que se sumaron en su ascendente camino, la banda sigue mirando al futuro, previsualizando importantes logros.

En este caso, el encargado de responder al cuestionario es Toto, uno de los mentores de la banda, quien recuerda que “a Rudie Martínez lo conocí en La Plata, de ir a los lugares donde tocaban bandas alternativas. Luego de la ida de Sergio Pángaro de San Martín Vampires, en donde tocaba junto a él y a Fabio Pastrello, me llamó para que me sumara a algún proyecto. Hacía mucho tiempo que con Rudie queríamos hacer algo juntos. La verdad que me interesó el proyecto. En principio no tenía futuro, tampoco nombre, ni sabíamos si iba a seguir siendo San Martín… u otra banda. Si funcionada íbamos a ver.”

-Y por lo visto funcionó…
-Sí, la verdad que sí. Funcionó bárbaro. Tanto que al tiempito ya estábamos grabando un demo. Porque es así como trabajamos con Rudie, a toda velocidad. Todo nos sale rápido y bien. Por ejemplo, el disco Miedo lo grabamos en dos semanas. Literalmente dos semanas… Fue una locura. Los bajos los grabamos en un día, las baterías también, todo de un día para el otro. Las voces en una semana y en una semana también todas las bases.

-¿La relación entre ustedes a nivel profesional fue buena desde el comienzo?
-Sí, muy buena. Hasta hoy, la mayor relación que tenemos es el respeto, como así también una increíble admiración, que está por sobre todo. No sé si somos amigos pero sé que nos une otra cosa. No me comporto igual como artista con él como me podría comportar con los demás. No sé, aún no entiendo bien la relación, pero sé que salen cosas muy buenas y eso es lo mejor. Al menos sentimos que entre nosotros podemos delegar, algo que es muy difícil cuando uno sabe hacer de todo.

Oídos atentos

-Los orígenes de Adicta me llevan a pensar en The Cure, The Smiths…
-Sí, algo de eso hay. Igualmente empezamos con el rock, con Queen y Kiss. Obvio que también escuchamos toda la basura de antes, que ni vale la pena mencionar. Después nos pusimos más exquisitos e indagamos en Los Beatles, hasta que en 1986 nos abrimos un poco y empezamos a escuchar a The Cure, The Smiths, New Order, Duran Duran. Ya para los años ´90 comenzamos con Massive Attack.

-¿Del rock nacional nada?
Toma la posta Rudie, la otra pata del proyecto: “Sí, claro. Cuando comenzó a resurgir el rock nacional, Charly nos gustaba mucho. También Serú Girán, La Máquina de hacer pájaros, Almendra y Pastoral.”

-Imaginemos la posibilidad de sumar a alguien en el grupo, ¿quién crees que podría entrar perfecto en la estética Adicta?
-David Bowie podría entrar a la perfección. También un Boy George, un Erik Satie o Hanif Kureishi…

Tiempo de cambios

Luego de Poco a poco, su segundo disco, allá por 2001, la banda sufre un giro en su andar. El éxito hacía carne en ellos y consigo, la estructura original mutaría. Julián Graus ocupó pues el lugar de Fabio. Sergio Sotomayor en batería y Mariano López en bajo terminaron de conformar el quinteto que es hoy. Este cambio de personas agregó más fidelidad a un sonido que ya venía aceitado en todos sus tentáculos. Con nueva formación, tomó vida Miedo, el tercer disco, que logró lo esperado por todos ellos.

-¿Recuerdan la primera presentación de Adicta?
(R) –Sí, estuvo muy buena. Fue en La Plata, abriendo un concierto de Daniel Melero. Hacia más frío en la sala que afuera. No sé si gustó; es más, creo que la audiencia tardó como un año en entender lo que había escuchado.

-¿Cómo era la performance de aquella época?
-Nada que ver a lo que somos ahora. Amén de que éramos tres, éramos más tímidos y encima teníamos menos canciones. Lo que sí, éramos más electrónicos y menos rockeros que lo que somos hoy.

-¿Algún lugar extraño donde hayan tocado?
-No sé si fue un lugar raro, pero sí no lo volveríamos a hacer más. Fue en un cumpleaños de 15. Nos sentimos fatal, era una guardería. Nunca más.

-¿Si les pregunto por el estilo Adicta…?
-Lo denominaríamos Art Dark Electrorock.

-Siempre con la indumentaria negra y las performance oscuras…
-“Por supuesto. Somos muy darks en nuestra vida, así que la banda nos refleja. Nos producimos hasta para ir al “chino” de la vuelta. En los shows lo importante es lo que pasa arriba del escenario, tenemos que creernos que somos estrellas y siempre con nuestro estilo. De lo contrario no funcionaría.

Glamour urgente

-Ustedes son todos hombres. ¿Por qué el nombre en femenino?
-Porque las chicas son más adictas que los chicos. Iniciamos una moda, después todos nos copiaron.
Retoma Toto: “Adicta tiene un color establecido, un perfume muy definido. Nosotros vamos hacia la canción perfecta, nuestros temas combinan todo lo que somos. Un tecno pop glamoroso y urgente, hasta diría pasatista, con una angustia que casi podríamos definir como bolerística.”

-La definición cierra perfecto. Pero escuché que ustedes mismos dicen que son “casi grasas”. Luego de escuchar sus discos yo diría todo lo contrario. Son para pocos, hasta elitistas dentro de lo que es su estilo…
-Lo dije en otro contexto. Yo digo que somos casi grasas porque no vamos con vueltas en las letras. Para qué decir algo simple con palabras rebuscadas. Si yo sufro de amor, seguramente voy a escribir “sufro de amor”, y si tengo mucho miedo que me deje la persona que amo voy a escribir “tengo miedo que me deje la persona que amo”.  Soy un convencido de que lo interesante no está en las palabras que utilizamos sino en la forma en que las unimos entre sí. La vez pasada me comentaron algo que dijeron por ahí, que nosotros habíamos inventado el “tecno de fogón”. ¡Es buenísimo! Significa que a nuestros temas se los puede despojar de todos sus adornos y siguen manteniendo su esencia primera.

-Después del éxito de Día de la fiebre, editaron Dosis? ¿Por qué un disco tan breve? ¿A qué se debe un álbum con tan pocas canciones, casi como un simple?
(R) -Es un EP, y los EP nunca superan las seis canciones. Nos gusta esa estética de disco corto aunque en la Argentina no se use demasiado. Es muy europeo. Pero si la gente se quedó con ganas de más, supongo que comprará el próximo disco.

-Después de Dosis?, ¿Cuál es el futuro de Adicta?
-Estamos grabando el nuevo disco, tenemos ya diecisiete canciones, aunque no creo que vayan todas.

Tu comentario

commentario(s)




Etiquetas:

Leave a Comment