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Perdon por ser tan puta

Por Rafa Tano – (SentidoG.com)

Perdon por ser tan puta... en El Cubo

Se juntaron una noche, Alejandro Ibarra y Mariana Jaccazio, y divagaron sobre qué les gustaría hacer; decidieron que esta vez ya estaban para contar algo a través de la danza y el canto.  Una cálida noche donde dos amigos se juntan y proponen embarcarse en un proyecto.  Una birra, dos birras, un brain storming, amistad, craetividad, y terminaron entusiasmados, pensando en que podrían llamar a dos pesos pesados del musical en Argentina y otros lugares del mundo: Gerardo Gardelín para la música, Gonzalo Demaría para el libro.  “¿Querrán?” Se preguntaron.  “Quisieron”, cuentan hoy con alegría y orgullo.

Alejandro Ibarra, ideólogo de Proyecto 2, un espacio de creación, producción e investigación dentro de la danza contemporánea, es el director y coreógrafo de este espectáculo.  Habló con Sentido G, con alegría, como encara cada uno de sus sueños.

 – ¿La propuesta de Gonzalo era similar a lo que querían contar, o la tomaron porque les gustó?

A Gonzalo le contamos la idea, el título, el concepto que habíamos pensado con Mariana, y él le dio forma, lo transformó en escenas.  Cada una o dos semanas nos juntábamos a leer y a opinar; se trabajó en equipo, así como con la música.  Gerardo nos llamó a Mariana y a mí a escuchar lo que había compuesto.  Recuerdo que subimos a su auto, y puso el cidí; quedamos maravillados.  Todo cerraba: Las letras de Gonzalo son, según Gerardo, perfectas para musicalizar, ya que Gonzalo también es músico; no sólo piensa en las palabras, sino en los fraseos, en la acentuación de cada palabra, cuida hasta el último detalle. Es de lo que no hay en Argentina. Estamos más que orgullosos de hacer una obra de él, pensá que hay obras de su autoría que se realizan en Europa; su traducción de Chicago ha sido elogiada por los mismos autores de Chicago (John Kander y Fred Ebb). Tiene una cabeza única y brillantemente retorcida, tanto que no todos tienen la capacidad de entrar en su código, de entender de y aceptar sus trazos no convencionales ni complacientes, lo cual desde mi punto de vita lo convierte en más brillante aun.

Hacés la coreografía y la dirección, ¿Pensás seguir así´? ¿Dirigirías, también, teatro de texto?

Me gusta el teatro. El teatro musical me fascina, pero me gusta el teatro en si. Podría dirgir un desfile de moda, una obra de texto, un show de transformismo, un infantil, o una ópera. Incluso me gustaría dirigir cine. O sea, te hablo desde lo que tengo ganas, por supuesto que tengo que aprender mil cosas. Pero soy mandado y dispuesto a hacer. Eso en una buena base.

– ¿Qué parte puta tenés, en cuanto a lo que plantea la obra obviamente?

Como todos, soy re puta. Cuando no digo lo que realmente pienso, para quedar bien con alguien. Cuando te fumás gente que no te bancás en el laburo para cuidar tu trabajo. Cuando hacés un casting para un laburo que no te interesa, pero necesitas la guita. Y mil ejemplos mas.

 – ¿Qué sentís con este proyecto?

Siento que es como un grito. Estoy podrido de dejar pasar las cosas que me molestan. De que nos dejemos meter la mano por conveniencia. De ser complaciente. Por primera vez me chupa un huevo si gusta o no la obra. Es una acto cmpletamente egoista (para mi).

Se lo nota casi emocionado, y casi como que no termina de creer que esté viviendo este momento, con un poryecto propio y rodeado de talento.

Continúa:”Estamos felices y orgullosos estar haciendo esta obra. De reirnos de nosotros mismos en cada función. Nunca me había pasado eso, y cuando veo que gusta tanto, que hay tan buenos comentarios de la obra, es rarísimo, una sorpresa, y por supuesto que está bueno.”

La obra tiene momentos sublimes, maravillosos, como cuando Mariana canta “Tullida total”, haciendo referncia a las enfermedades que padece, y que abracan aboslutamente todo su cuerpo.   Y es un tema que requiere de un esfuerzo inmenso, por la rapidez que necesita, y que Mariana sobrepasa con altura, y aún le queda aire.
“Visa” tiene que ver, justamente, al momento en que la protagonista va al consulado a pedir su visa; primero a la norteamericana, y luego a la boliviana, y que resulta una escena que cuenta esos momentos en que se “emputece”, pero en el código en que acá se cuenta.

“La canción de cuando Mariana va a pedir la visa al consulado de Estados Unidos es una de mis favoritas. Es mortal para ellos, en cuanto a exigencia, para llegar con el aire, a bailar y cantar a ful como lo hacen, los trucos, los saltos, actuar, en un número de trres minutos en donde jugamos a Broadway. Siento que es una bomba”, se alegra Ibarra.

– Hay un discurso concreto en la obra, pero hay otros temas que son de tu marca como la comunicación, el llegar al otro, como mostratse en tus espectáculos anteriores, como en “Feliz. Como sapo de otro pozo”, ¿Se dio así, o lo planeaste con Gonzalo?

No se. Lo estoy pensando ahora al escuchar tu pregunta. No lo había premeditado. Sin embargo, los problemas en la comunicación, la falta de conexión es algo que nos define a los seres humanos hoy. Si pensás en la danza, antes se bailaba agarrados, luego con el rock te soltabas y te agrarrabas, en los ochentas bailabas con alguien pero no te tocabas casi, y hoy vas al boliche y sos un ente, solo en la pista. Vos y la música.  Algo pasa. No es casualidad que esto esté en el teatro también reflejado.

Hay, como corresponde en una obra ibarresca, dos chicos que se besan apasionadamente (el delivery de la pizza, y el delivery del suhi), en un guiño genial que muestra a sectores que se diferencian y se potencian, en un juego erótico que vale mucho.  Esa parte de una escena mucho mayor es intensa y cuenta, también, cierto maltrato de un muchacho que se lecanta a la mina y sólo piensa en su propia satisfacción.

Ale sigue con sus proyectos, con su maquinaria llena de arte y humanidad: “Estoy orgulloso de hacer teatro en Argentina. De contar con el equipo soñado. Gerardo Gardelín como compositor y tocando en vivo en cada función es un lujo que muy pocos espectáculos del off tienen.  Para los que no lo conocen, es el director de las orquestas de todos los musicales, “Chicago”, “La Novicia Rebelde”, “La Bella y la Bestia”, y mil más.
Gonzalo Demaría, aparte de escribir para “Herederos” en TV, estrenar nueva obra en el Teatro San Martín y a punto de editar nuevo libro, viene cada lunes a ver la función y a proponer cambios en los gags, en ayudar a los actores con las palabras, los acentos, los significados.

Mariana, trabaja con Ricardo Fort de jueves a domingos y los lunes la tenemos acá haciendo de la puta. Sólo les digo vengan a ver a quien va a ser la gran estrella de este país.

Los cuatro actores-cantantes-bailarines que la acompañan (Pablo Juin, Emmanuel Robredo Ortiz, Andrés Espinel-Jorge Moliniers) son un lujo.  Acompañan a Mariana en esta obra con un compromiso alucinante.

Músicos en vivo, un productor ejecutivo de lujo. Stage manger, iluminador, sonidista… ¡Es la primera vez que tengo un equipo tan bien armado! Todos trabajamos mucho para hacer “Perdón por ser tan puta”.  Y la gran sorpresa, que creo que es el resultado de esta gente, es cómo el público se acerca a decirnos gracias.
Nosotros, desde acá, también estamos agradecidos por este lujo de historia, y tanto talento.

Perdon por ser tan puta

LUNES 21hs. Teatro El Cubo. (Zelaya 3053)
tel: 4963-2568. $50 y $80
Protagonizado por Mariana Jaccazio
Con las actuaciones de Emmanuel Robredo Ortiz, Pablo Juin, Andrés Espinel, Jorge Moliniers.

Musica Original: Gerardo Gardelín
Libro y letras: Gonzalo Demaría
Dirección general y coreografía: Alejandro Ibarra

Escenografía: Fabián Mancina
Vestuario: Alejandra Robotti
Iluminación: EL Gato Ponce
Sonido: Guillermo Perez
Stage Managing: Adriana Cuellar
Producción Ejecutiva: Maxi Tamborini

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