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“Horror, desperté con un cazador” de Rubén Gauna

Por Lucas Darko (SentidoG.com)

http://despertecon1cazador.blogspot.com/

Rubén se ríe.

Paso a buscarlo por su oficina y vamos a almorzar a uno de estos tantos lugares de comida sana que hay en microcentro, esos oasis saludables.
Elijo la comida que menos se me vaya a escapar de la boca mientras hablamos; él se sirve bebida y cuando levanta la copa para brindar por la reunión me encuentra a mi tomando del pico. Soy lo menos.

Ninguno de los dos es un cliché. Ni a él ni a mí nos van a ver representados en una tira de Suar, tiras donde los gays son unas locas chistosas y las tortas unos minones, tiras donde lo queer esta hecho en funcionalidad del gusto patriarcal.

Convenimos que hay momentos donde volveríamos al closet y cerraríamos con llave desde adentro (con Justin Bieber en él, claro).

Gauna se ríe.

 

Osezno

El primer dibujo que recuerda lo marcó fue Astroboy. Ese Pinocho cibernético hoy en día se hace presente en la ternura y lo redondo de sus trazos. Ahora de grandes lo miramos y es cierto, era algo traumante esto del robot que buscaba tener corazón. Recuerda otro dibujo del mismo creador que trataba de una princesa a la que vestían de varón, que en el cielo había obtenido dos corazones (uno de hombre y uno de mujer) y ahora Dios le mandaba un angel (al que le hubiese correspondido ese músculo masculino que ahora tenía ella) para cuidarla, año ´75.

Otro fuerte en su infancia fueron las series: La mujer maravilla, la mujer biónica, feminidades fuertes, y más adelante fueron incorporándose los superheroes de Marvel.

-¿qué superpoder querías tener de chico?
-volar

Primogenito experimental. Su mamá prefirió que no este con otro chicos hasta el ingreso a la primaria. Además de juegos tales como dar vueltas a ver si se transformaba y peleas en cámara lenta, en esta infancia de Avellaneda hubo muchos dibujos, de los de la tele y de los propios.

Copiar esos héroes, caricaturizar a sus compañeros, a sus profesores e incluso a su propia vida en algo así como un diario personal, un gran amor por Quino, la falta de redes sociales, todo esto fue lo que en algún momento lo llevaría a ser dibujante.

¡Ah! Pero antes de esto, hubo una intervención. Su madre (quién no lo quería mandar a clases de dibujo) un día salió a comprar y lo dejó encerrado. Al volver todas las muñecas que la señora coleccionaba estaban escritas, perdón, intervenidas por el pequeño Gauna. Y la birome no se sale de las muñecas de goma.

Rubén nunca estudió dibujo.

http://gaunabeart.blogspot.com/

 

Asumir

Mientras estudiaba comunicación un amigo que hacía teatro le pidió si no le hacía el afiche y programa para su obra. El grupo era de Ballester y tenían montada una adaptación del “Rocky Horror Picture Show” (resultó que la actriz principal es amiga mía de toda la vida, un pañuelo che, eso es la vida) y ese fue su primer laburo más allá del mano en mano de amigos y de los cuadernos personales.

En el 2005 se animó, y arengado por un amigo profesor de dibujo armó una gran carpeta con ilustraciones y recorrió todas las editoriales de cuentos infantiles. La respuesta fue unánime: silencio. Se volvió a enclosetar y nada de dibujos por otro rato de años.

Las redes sociales jugaron un gran papel en este proceso.
Sin ser amigo en persona pero si vía facebook conoció a FOK, el electrochongo, y sin que se lo pida le hizo una serie de dibujos para que este se promocione. Funcionó.

Las ilustras de Gauna hechas sticker fueron un gancho buenísimo para coparse con la música del musculoso pop.

El antiguo mano a mano ahora se hacia cadena y sugerencia de amistad, en este ámbito que trascendía el aula, me cuenta que pudo expresar también su elección y preferencia sexual. Una sexualidad que se ilustra con mas amor que genitalidad. Ositos cariñositos (y sexys).

– ¿Lo primero que dibujaste?… por la cara que pusiste esta respuesta va estar buena.
– A Petete en la revista Anteojito.
– ¡ES MUY FÁLICO!

 

Fauna

Le pregunto si dentro del mundo “bear” se le han ofendido por su laburo: Si.

Cuando subió el primer dibujo de la historieta otro oso le dijo que era un resentido y que no era justo que agreda a toda la comunidad por una mala experiencia que él había vivido. Claro que esto todo lo dedujo quién acuso al dibujante sin siquiera haber leído el producto.
Incluso lo trató de querer armar escandalo con un titulo así por no ser conocido: “Me tató de vedetonga”.
Conciliador Gauna lo invitó a leerla para que luego pueda sacar sus propias conclusiones.
Tres meses después: “Opino lo mismo, es de mal gusto”.

A los meses en la historieta, los protagonistas encuentran fotos desnudo de un oso en una revista y luego de examinarlas llegan a la conclusión que eso SI era de mal gusto. Pero claro, cualquier similitud con la realidad, es mera… bueno, saquen sus propias conclusiones.

Además de osos y fauna queer esta historieta la leen muchos heteros. Es muy interesante porque invita a compartir esta realidad, y según cuenta Rubén, si bien hay muchos chistes que se los pierden por ser guiños internos, lejos de sentir asco o repulsión, este target coincide en lo mismo: “Me dan mucha ternura”.

www.facebook.com/pages/GAUNA-bear-art/

 

El libro

Una vez despertó y del otro lado de la cama lo que oyó fue: “Horror, desperté con un cazador”.
Pasadas las risas este oso le dijo que ya que dibujaba homenajee la situación con una historieta.
(Si bien esta columna tiene mucho de mi autobiografía no pienso contar las frases con las que me he encontrado en muchos de mis amaneceres, he dicho).

El protagonista es un oso que cree que los cazadores solo están con ellos por fetiche, no por amor. Un “chaser” se enamora de él, lo acosa y la mañana que amanecen juntos es el puntapié para que cada uno de su versión en viñetas.

La segunda temporada los encuentra juntos, demasiado para el gusto del oso “mala onda” que hará todo lo posible para que lo dejen (complicados somos todos, humanos, gays, osos, yo, el zanguango de mi ex, etc.).

Para equilibrar con estos ositos algo depre está el personaje más marica poniéndole optimismo. Él, sin caer en esos clichés de Pol-Ka, nos saca varias sonrisas mostrándonos situaciones que conocemos.

En el libro estarán las dos temporadas y una invitación a elegir (al estilo “Elige tu propia aventura”) el inicio de la tercera (tres, número sugerente si los hay)

Este sábado 5 antes de la XX Marcha del orgullo LGTBIQ, se presentará la Feria del día del orgullo en Buenos Aires y ahí podrán encontrar este libro en formato símil a las historietas de Mafalda (lindo homenaje de un fan de Quino)

Además, hay un bonus track que consiste en las colaboraciones de: Christophe Jannin (New Zeland), Jöel Lalanne (Francia), Krzysztof Schodowski (Polonia), Marco Veloso (Brasil), Aldo Belzac Kovic (Chile) y nuestros Julián Cardozo, Fernando Carpena, Guibu, Daro Barrozo, Ioshua Cumbiagei, Paula Brecciaroli, Javier Crescipulli, Martin Villagarcia, Diego Brizuela y Mambo. Todos con reversiones de los personajes.

(¡Diganle a Gauna que leyeron esta nota a ver si yo puedo después garronearle una copia!)

Rubén Gauna

 

Orgullo

Este sábado es la marcha.

Preguntarle porqué le gustan los osos es casi tan ridículo como si yo tuviese que responder porqué me gustan los hombres. Hablamos de esto de enguetarse, tan presente en todas las ramas de lo queer (lesbo, gay, trans, etc.), y él me dice que todos buscamos el grupo con mas similitudes a nosotros y que cuando visitemos otros seremos el oso, la torta, el chongo, etc., que nunca vamos a ir en nombre de la humanidad. Nos quedamos unos segundos en silencio. “¡Qué título!” grita y nos tentamos de la risa, y si lo pensamos, si vamos todos juntos en representación de la humanidad… si, seguimos riéndonos.

Hablar con él no es hablar con un oso o un gay o un dibujante, hablar con él es eso, hablar con él. Me gusta.

Ya los oficinistas se van por la escalera del lugar saludable casi drenados como el agua que se va de la pelopincho, dan esa misma sensación de fin de vacaciones, de fin de verano, fin de recreo.

Caminamos hasta su oficina. Va con la sonrisa tatuada, y la comparte.

El libro indudablemente pinta interesante. Todo lo que yo leí tiene esa calidez y ternura de los osos (de Gauna) y conociéndolo a él me cierra de donde sale la picardía de la tira.

Llego a casa y busco en youtube la serie “La princesa caballero” (esa que me nombró al principio de la charla), es fuerte, y pienso… año ´75.

 

Nota: Como hace unas notas atrás hice un juego de palabras y mi amigo Luciano se me rió, en esta evité el sufijo -OSO, que hubiese quedado tan bien en palabras como: fabulOSO, cariñOSO, etc.

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