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Seis hombres gays que nunca quisieras conocer

Por Tyler Curry (The Advocate)

Seis clases de hombres gays a los cuales tenerles miedo

Seis clases de hombres gays a los cuales tenerles miedo

Para cualquier chico gay, la escena social puede parecerse más a una moderna casa de los horrores. Sin importar quién seas, todo hombre gay tiene algunas características que son verdaderamente vergonzosas. Pero hay algunas mutaciones entre nosotros que deberían estar bajo un microscopio en lugar de sentados a la mesa de un restaurante.

Estas distorsiones extrañas de hombres homosexuales caminan entre nosotros a la luz del día, ocultando sus deformidades detrás de sus modernos cortes de pelo y sus rostros humectados. Pero no se dejen engañar; estos personajes ruines deben mantenerse lejos de sus agendas e incluso más lejos de sus fiestas.

Así que, pasen y vean a los seis hombres gays que nunca quisieran conocer, pero asegúrense de mantenerse detrás de la mampara de cristal.

Mr. Sobrio y Mr. Ebrio

Este villano es prácticamente imposible de detectar durante el horario laboral. Durante el día, el Mr. Sobrio es el ejemplo perfecto de lo que el hombre gay moderno debería ser. Tiene un perro grande, un apartamento increíble y es posiblemente la mejor cita para almorzar que has tenido. Pero cuando empieza a darle a ese tercer trago durante el after office, el Mr. Sobrio desaparece. En su reemplazo, lo que queda es tratar de lidiar con el comportamiento errático, odioso y absurdo de Mr. Ebrio. Sin saberlo, te has encontrado en el ojo de un tornado lleno de vodka, lágrimas, insinuaciones desubicadas y comentarios racistas. No te van a alcanzar las manos y las piernas para pagar la cuenta y salir corriendo de allí.

El gay de dos cabezas

Esta pareja de hombres gay podría engañarnos, haciéndonos creer que son dos seres independientes, pero de hecho, funcionan únicamente como un solo cuerpo (y un solo cerebro). Ellos piensan igual, se visten igual y terminan las frases del otro. Ninguno de estos factores son tan insoportables por sí solos, al menos al principio. Su intención implacable de refregar su relación en nuestras caras con cada actualización de estado, foto de perfil y tarjeta de cumpleaños firmada con ambos nombres terminará por agotarte y logrará que pierdas las ganas de volver a tener un novio en tu vida.

El ligón en serie

Estas criaturas desesperadas pueden parecer inofensivas a primera. Uno puede incluso sentir un dejo de pena por ellos, al incorporar a este adicto al amor en su círculo de amistades. Pero ten cuidado. Para este miembro del escuadrón de los monstruos, cada soltero elegible es un potencial galán para la próxima secuela de la comedia romántica con elementos de terror que es su vida. Para un ligón en serie, su vida es una película y uno es un personaje más en su historia. En cualquier momento, el chico con el que acabas de cortar podría asumir el papel principal y tu participación en la cinta podría terminar en el cesto de basura de la sala de edición.

El “Mombie” (Modelo + Zombie)

Este tipo de hombre es muy común en cualquier ámbito gay. Tiene el cuerpo de un Adonis, la sonrisa de una estrella de cine y un peinado que parece más una caricatura que pelo real. Desafortunadamente, estos son sólo los efectos secundarios de cualquier combinación tóxica que haya convertido su cerebro en papilla. Las únicas funciones cognitivas de las que estos “mombies” todavía son capaces son las auto fotos, pasar horas en el gimnasio y hacer que uno se sienta como un espécimen físico inferior. No pueden comer nuestros cerebros, pero pueden hacernos sentir que perdimos un poco de masa encefálica después de hablar con ellos. Ah, y tienden a moverse en manadas.

El gay de un millón de vidas

Apenas termines de contarles a tus amigos acerca de tu reciente viaje a Hawaii, este personaje bocón comenzará con su relato de cómo se lanzó en paracaídas en la boca de un volcán activo en Maui. Esta raza de gay jactancioso es peor que su contraparte heterosexual, porque no sólo ya ha hecho todo lo que tú ya has hecho al menos dos veces, sino que también tiene las fotos alteradas con Photoshop en su Facebook para probarlo. No pasa mucho tiempo antes de que uno intente calcular la edad de este esperpento con su lista aparentemente interminable de logros. Uno llega a la conclusión de que debe haber hecho un pacto con el diablo, porque la calculadora indica que debería tener cerca de 87 años para poder haber hecho todas las cosas que él asegura. Ningún cirujano plástico es tan bueno.

El muñeco maldito

Este tipo particular es dificultoso de identificar. Pero una vez que lo haces, debes salir corriendo en dirección contraria a la suya. Un actor de vocación, este villano siniestro ha dominado el arte de imitar las emociones humanas para atraer a su presa. Es encantador, divertido, sensible y demasiado perfecto para ser de verdad… y por una buena razón. Este muñeco maldito es un psicópata certificado. Y una vez que se haya cansado de ti, saldrá en busca de su próxima víctima sin siquiera una pizca de emoción. Todo lo que queda son las marcas de latigazos emocionales y una pregunta retórica, “¿Fue solo mi imaginación?”

Para aquellos de ustedes que sólo tienen algún problemita en el sentido tradicional, tengan cuidado. Estos monstruos son reales, andan sueltos y son muy, pero muy peligrosos.

 

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