Your message has been sent, you will be contacted soon

Call Me Now!

Cerrar
Inicio » Latinoamérica » Argentina » Los dichos del Papa dividen aguas en la comunidad gay

Los dichos del Papa dividen aguas en la comunidad gay

Las declaraciones de Francisco I que este lunes recorrieron el mundo, sintetizadas en la pregunta “¿Quién soy yo para juzgar a un gay?”, tuvieron distintas interpretaciones dentro de la comunidad LGBTI de Argentina, de la región y del mundo.

Para algunos, una esperanza de cambio; para otros, una postura que no atiende las cuestiones de fondo. La expectativa y la cautela dominan al mundo en torno a los próximos gestos de Francisco I con respecto a las personas LGBTI. (Foto: HUFFPOST)

Para algunos, una esperanza de cambio; para otros, una postura que no atiende las cuestiones de fondo. La expectativa y la cautela dominan al mundo en torno a los próximos gestos de Francisco I con respecto a las personas LGBTI. (Foto: HUFFPOST)

 

Por Leandro Fogliatti (SentidoG). Fuentes: Diario La Prensa; TN noticias; Nuevo Diario; La Nación; El Observador; El Nuevo Herald; Perfil; Info News

Las declaraciones del Papa fueron recibidas con matices entre los diferentes voceros de la comunidad LGBTI global. El corte más profundo se produjo entre aquellas personas cercanas a la Iglesia católica, que entendieron el mensaje como una posibilidad de cambio, y los representantes más activistas de nuestra comunidad, que no dejan de ver en el diplomático Francisco I al combativo Bergoglio del 2010. A unos y a otros los emparentan, no obstante, la expectativa y la cautela.

En nuestro país, Andrés Gioeni, el exsacerdote que escribió una carta al Sumo Pontífice alentándolo a adecuarse “a los nuevos paradigmas del mundo contemporáneo”, declaró: “Estoy muy contento, aunque hay que ahondar más en qué es lo que quiso decir”. Y agregó: “No es nuevo lo que dijo”.

En sintonía con Gioeni, Pedro Robledo, coordinador del área Diversidad de la Fundación Pensar, sostuvo que las declaraciones de Francisco son “un gran paso”, y opinó: “Como gay y católico tenía dudas sobre si debía seguir participando y yendo a misa. El mensaje del Papa me sacó todas las dudas”.

Con mayor cautela, César Cigliutti, presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), expresó: “Hay un gesto novedoso, pero en el dogma no hay mucho lugar para moverse. Estamos definidos como una desviación de la naturaleza (…) Todos esperamos que se cambie esta política”. Y concluyó: “Conocemos mucho a Bergoglio y poco de Francisco. Si este es un nuevo camino, que lo siga”.

Por su parte, Maria Rachid, legisladora porteña del Frente para la Victoria, opinó: “No sé bien a qué se refiere el Papa con lo de ‘lobby gay’ pero creo que el problema de la jerarquía de la Iglesia católica es el doble discurso que el mismo Bergoglio reproduce hoy y siempre: ‘No soy quien para juzgarlos’, dice por un lado, pero nuestro trabajo por el matrimonio igualitario era un ‘plan del demonio’. ¿En qué quedamos?”.

Luisa Paz, responsable del área de Diversidad Sexual del INADI en Santiago del Estero, aseguró que “es necesario que la Iglesia se plantee una autocrítica respecto a todo lo que ha sucedido, y más por sus dichos con la comunidad LGTB de la Argentina”, y destacó que “hay cosas que siguen siendo retrogradas y le terminan haciendo daño a la sociedad, incluso a la misma Iglesia, por eso esperamos que haya otro tipo de acercamiento hacia nosotr@s”.

En este sentido, Esteban Paulón, presidente de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT), declaró: “Es indispensable una profunda autocrítica de parte de la jerarquía de la Iglesia sobre la posición que históricamente ha tenido en relación a lesbianas, gays, bisexuales y trans. No olvidamos que este mismo Papa que hoy dice no juzgarnos es quien llamó a “una guerra en Dios contra el plan del demonio” que suponía la ley de Matrimonio Igualitario”.

También el periodista Bruno Bimbi rememoró la época del debate parlamentario, al subrayar que “hablamos de Jorge Bergoglio, el mismo que, cuando se discutía la ley de matrimonio igualitario, dijo que era un proyecto del demonio, para destruir la obra de Dios en la Tierra y llamó a la Guerra Santa”. Bimbi aseguró que es “mucho más escéptico con este Papa”.

En el mismo sentido se expresó Alex Freyre, candidato a diputado por el Frente para la Victoria, quien se mostró descreído de los dichos del Santo Padre: “Bergoglio personalmente hizo lobby contra mí. Lo hizo en nombre de su rol como cardenal (…) Él citó a (Mauricio) Macri a su despacho y le exigió que impida mi matrimonio. Y luego nos dijo que somos el demonio a mi esposo y mí. Y ahora llama a ‘hacer lío'”.

 

Opiniones de la región y del mundo

Las esperanzas y las reservas en torno a los dichos del Papa se replicaron esta semana en los diferentes voceros de la comunidad LGBTI, en la región y en el mundo.

En Brasil, movimientos en defensa de los derechos de la comunidad gay y teólogos interpretaron como un paso importante de la Iglesia las palabras pronunciadas por Francisco. “Son un soplo de esperanza”, afirmó el teólogo brasileño Frei Betto. “El mensaje es que los dogmas de la Iglesia no pueden ser usados para justificar la violencia y la discriminación”, dijo el coordinador del programa Río Sin Homofobia, Cláudio Nascimento.

En Uruguay, el colectivo Ovejas Negras consideró “un destello de luz en la oscuridad” y “positivas” las declaraciones del papa Francisco. “Esta posición es mucho más contemplativa y el tono es más suave que el que históricamente ha tenido la Iglesia católica respecto de los homosexuales”, afirmó Michelle Suárez, portavoz de esta organización.

En Colombia, Catherine Castellano, líder LGBTI del Movimiento Político Progresista consideró “positivamente sorprendentes” las declaraciones del Papa. Por su parte, Yuri Espitia, de la iglesia Casa Abba Padre LGBT, las interpretó como “un acercamiento” y aseguró que “para nosotr@s la reacción es muy positiva”.

En México, el obispo de la norteña ciudad de Saltillo y reconocido defensor de los homosexuales, Raúl Vera, celebró las declaraciones del Papa y pidió a los católicos y cristianos que “reconozcan la dignidad de los gays y lesbianas”. Sin embargo, Miguel Soria, abogado de la comunidad LGBT, dijo que para quienes no profesan la religión católica, la opinión del Papa sobre su colectivo les tiene “sin cuidado” y que la Iglesia “nunca se ha distinguido por apoyar a la población lésbico gay”, sino más bien por “atacar, marginar y excluir”.

En Chile, Rolando Jiménez, presidente del Movimiento por la Liberación Homosexual (Movilh), consideró que las palabras “de buena onda, cancheras” del papa Francisco respecto de los gays “son valorables en la forma, pero en el fondo no hay nada nuevo bajo el sol”. A su juicio, debería haber una declaración tajante de “rechazo del Vaticano, del Papa, a las violaciones a los derechos humanos por diversidad sexual”.

Mientras tanto, en el resto del mundo, las declaraciones del mandatario del Vaticano parecen haber sido recibidas con mayor optimismo. “Incluso si las palabras del papa Francisco no fueron acompañadas por un cambio en la política de la Iglesia, el cambio de tono es significativo”, afirmó la asociación Human Rights Campaign. Y añadió: “La respuesta abrumadoramente positiva que surgió a su alrededor en el mundo muestra que los católicos están sedientos de cambio”.

Por su parte, la directora ejecutiva de DignityUSA, la mayor organización de católicos homosexuales de Estados Unidos, Marianne Duddy-Burke, señaló que esta postura supone un “cambio de tono amable” por parte de Francisco. “Espero que esto se materialice en una comunicación más directa con la comunidad LGBT católica”.

Incluso la organización Catholics United, una de las más críticas de la jerarquía eclesiástica, afirmó esta semana: “Las declaraciones del Papa sobre los homosexuales, aunque en gran medida simbólicas, son un gran paso en la dirección correcta”.

Tu comentario

commentario(s)




Etiquetas:

Leave a Comment