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“Miranda”, la historia de misterio de una estrella trans

Por Esteban Rico (SentidoG)

Miranda, de Ulises Puiggrós con la actriz trans Lucia Romina Escobar en el rol protagónico se estrena el 22 de agosto en el Taller del Ángel.

Miranda, de Ulises Puiggrós con la actriz trans Lucía Romina Escobar en el rol protagónico se estrena el 22 de agosto en el Taller del Ángel.

A partir del viernes 22 de agosto, en la sala porteña Taller del Ángel podrá verse la obra teatral Miranda, con dirección y dramaturgia de Ulises Puiggrós en colaboración con la actriz trans Lucía Romina Escobar, quien además protagoniza la puesta, acompañada por Puiggrós, Ana Ricciardi y Tati Martínez.

Miranda narra la historia del personaje que le da nombre a la obra, una famosa actriz de telenovelas de los años 80, que hace su aparición en el velorio del patriarca de una familia del interior de la provincia de Buenos Aires y desata el conflicto a través del cual se develarán una serie de secretos.

SentidoG tuvo la chance de sentarse a hablar con Ulises Puiggrós, Lucía Romina Escobar y Ana Ricciardi para que nos cuenten acerca de la gestación de la obra, del armado de los personajes y de cómo ven la problemática de las personas trans en nuestro país.

 

¿Cómo nació la idea de hacer Miranda?

Ulises Puiggrós: Un día cae Lucía y me dice “deberíamos hacer algo con temática trans porque no hay mucho y lo que hay tal vez le falta un poco de profundidad o más calidad”. Así fue como empezamos a ver qué hacíamos. A mí se me ocurrió una historia de ficción que es la de Miranda y esa historia fue completándose en colaboración con Lucía. La protagonista es una chica trans que es una actriz muy famosa de mediados de los 80. Y si bien esa historia está toda armada y es irreal, muchas cosas que dice Miranda de su pasado y de lo que es como persona, fueron relatos verídicos que aportaron Lucía y sus compañeras de lucha.

¿Se asesoraron con alguna organización al momento de empezar a escribir la obra?

Lucía Romina Escobar: Fuimos a la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA) y hablamos con un montón de chicas de ahí. Ellas nos fueron contando sus historias, lo que tuvieron que pasar con sus respectivas familias. Por lo general, las chicas que están trabajando ahí vienen del interior, donde todavía la mentalidad es más cerrada que acá. Estamos avanzando pero todavía el tema no está totalmente aceptado. En el interior es más complicado. ¿Escucharon lo de Lanata? No estamos tan abiertos todavía, es como que somos open mind, pero no tanto. De la boca para afuera nada más. Antes no había tantas organizaciones como ahora. Por eso también trasladamos este personaje en el tiempo, la obra transcurre en el año 1988.

¿Por qué se les ocurrió que la obra transcurriese en los 80 y no en la época actual?

UP: Porque si transcurriese en el presente no sería lo mismo, a pesar de que siguen pasando cosas como lo de Lanata, las cosas son muy diferentes a como eran antes. A nosotros nos sirve esto que pasó porque es un punto de vista que se ve dentro de la obra, que en cierto punto todavía está vigente.

Ana Ricciardi: De alguna manera, Lanata también hace verosímil a todo esto que se cuenta en Miranda. Porque en la obra está justamente esta postura de intransigencia que existe hoy, que existió antes y que en algún punto siempre va a existir.10561591_822503974457180_9079613628228567126_n

Cuéntennos un poco de qué trata la obra

AR: La historia transcurre en el velorio de Don Carlos, el marido de mi personaje, en una casa en San Pedro, provincia de Buenos Aires. Y cuando ya está casi concluido el día, aparece el personaje de Miranda a saludar al fallecido. Y es ahí donde se desarrolla el conflicto; por qué viene esta persona, cómo lo toma la familia. Yo soy la esposa, Ulises es mi hijo y hay otro personaje que es la esposa de Ulises, interpretado por Tati Martinez.

UP: Eso es todo lo que podemos contar para no develar demasiado. Y lo que sorprende a esta familia es que venga esta actriz tan famosa a su casa.

AR: Esta familia sabe que Don Carlos ha tenido conocimiento con esta actriz, no es que lo ignoran, no es que no saben quién es. Se sabe de quién se trata, pero les parece raro que aparezca. Es una historia de misterio.

¿Cómo fue la composición del resto de los personajes?

UP: El otro día pensaba que lo particular de la relación de los cuatro personajes es que son todos muy diferentes. Entonces, eso también hace que sea interesante, además del conflicto y de todo lo que va a pasar.

AR: Y después, cómo hemos tenido que trabajar las relaciones entre los personajes. Por ejemplo, a mí componer mi personaje me costó mucho. Porque es un personaje duro, distante, frio. Y más allá de que no tiene que ver con mi persona, que sería lo menos importante, me costó entablar con Lucía esa cosa de enfrentarme a ella, porque la quiero y la respeto.

LRE: Terminábamos cada escena y nos pedíamos perdón.

AR: “Perdón por lo que te dije, pero son las palabras de Ulises” (risas).

LRE: Pero está bueno jugar con eso, saber que tenés eso adentro y sacarlo.

AR: Pero hasta nosotras mismas terminábamos mal, muy abrazadas…

UP: ¡Y yo las retaba porque eso no iba en la obra! (risas)

AR: Digamos que nos ha costado llegar a ese punto. Al principio no sabía si iba a poder porque es muy difícil.

Lucía, ¿cuáles fueron tus fuentes de inspiración para componer el personaje de Miranda?

LRE: Por empezar, como esta chica es una actriz de telenovelas de los 80, me inspiré mucho en actrices de esa época. En el momento de componer la parte más emotiva, mientras voy diciendo el texto se me vienen imágenes todo el tiempo de situaciones que por ahí yo viví, y trato de hacerlo verdadero, de que pase por mí. Y de hecho, si son cosas que no viví, igual me tocan de cerca. En los ensayos pasó que al trabajar el texto, por más que hay cosas feas que me pasaron a mí o a las chicas a las que entrevistamos, yo necesitaba que la otra parte me tirase toda esa mierda para así poder reaccionar.

¿En qué género catalogarían a la obra? ¿Es un drama, una comedia dramática…?

UP: Diría simplemente que es una obra fuerte. La otra vez, cuando empezamos a hacer las pasadas generales y empecé a sentir lo que debería sentir mi personaje, me di cuenta de que es muy intensa. Y supongo que para Lucía debe ser mucho más intensa, porque mi personaje no es protagonista. Lucía está todo el tiempo en escena y le pasan muchas cosas. Así que si estás comprometido con lo que estás haciendo, que es lo que veo en las tres actrices y en mí, eso se logra y se ve. Por eso también la obra tiene unas cuotas de humor que las pone el personaje de mi mujer, que lo hace Tati Martinez, porque si no sería demasiado pesado. Todo lo que se dice y las relaciones son muy fuertes, entonces hacía falta eso. Por suerte Tati lo hace muy bien.10606143_823231511051093_4182312145769182869_n

Ulises, ¿consideras que esta sería tu obra más comprometida a nivel político al tocar una temática tan compleja?

UP: Si, igual yo siempre me comprometo con todo lo que hago. Pero me siento muy tranquilo porque estoy con Lucía y todas las cosas que se escribieron fueron supervisadas por ella y por la presidenta de ATTTA, Marcela Romero. Ella tiene el texto, lo leyó y escuchamos algunas cosas que nos dijo acerca de lo que habíamos escrito. O sea que sé que está todo muy cuidado. No solamente tener el apoyo de ellas, sino que además Lucía es trans…

LRE: No queríamos faltarle el respeto a nadie. Están estos personajes que pululan en la obra que tienen esta cuota de intolerancia, pero son parte de una historia de ficción. Aunque hay que tener cuidado con ciertas formas porque quizás podes lastimar a alguien.

UP: Me gusta esto de estar ayudando de alguna manera a que la gente tenga otra visión de una persona trans. No porque estemos mostrando una visión solamente buena, sino porque los personajes tienen distintas visiones. Está el que acepta, el que no acepta, el que acepta a medias, el que tiene empatía, el que no. Lo cual está bueno porque eso es lo que pasa en la vida, no es todo color de rosa ni tampoco es todo malo. Hay grises. Ojalá la obra ayude a que mucha gente entienda que hay otras maneras y acepte más las diferencias de las distintas personas.

¿Notan avances en nuestra sociedad después de la aprobación de la ley de Matrimonio Igualitario y la ley de Identidad de Género?

LRE: Todavía no está totalmente abierta la sociedad, aunque sí se nota el cambio. Si miras un poco hacia atrás, las cosas han cambiado mucho. De hecho, a mí me sorprende cuando veo a dos chicos caminando por la calle de la mano, me da ternura. Por ahí en otro momento, los hubiesen cagado a golpes, les hubiesen hecho de todo. Sí está el codito, la gente que te mira, pero ya no es como antes. Por ejemplo, lo que vimos el otro día en la entrega de los premios Orgullo Ciudadano, cuando mostraron cómo se tocó el tema siempre, en menor o mayor medida, en los medios.

¿Cuáles son las expectativas que tienen con la obra?

UP: La primera función tuvo muy buena repercusión, por lo menos de interés de los medios, ya que tenemos localidades agotadas. Y creemos que le va a gustar mucho a la gente. Yo confío en lo que estamos haciendo, venimos trabajando hace bastante. Estamos ensayando hace cuatro meses o más, tranquilos pero sin pausa. Pero siempre uno quiere ver la reacción del público. Pero estoy tranquilo porque sé que los que hacemos la obra pusimos todo de nosotros.

 

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