Donald Trump ha sido objeto de burlas por lucir una medalla de oro olímpica mientras retozaba con el equipo de hockey masculino de EE. UU. en la Oficina Oval antes del discurso sobre el Estado de la Unión el martes por la noche.
La cita en la Casa Blanca tuvo lugar apenas unos días después de que el presidente provocara indignación por burlarse del equipo femenino de EE. UU., y el equipo masculino provocara indignación por reírse.
Ambos equipos ganaron el oro en los Juegos Olímpicos de este año, y las mujeres consiguieron su título varios días antes que los hombres. Pero Trump dejó en claro que le importaba mucho más la victoria de los hombres. Los llamó durante la celebración en el vestuario y bromeó diciendo que, dado que invitó a los hombres al discurso del Estado de la Unión (SOTU), “tendría que traer al equipo femenino” también. Añadió que “probablemente sería acusado” si no extendía la invitación. La mayoría de los miembros del equipo masculino se rieron estridentemente en respuesta.
El momento se presenta como prueba de que al Partido Republicano nunca le han importado los deportes femeninos, a pesar de afirmar que sí lo hacen como motivación para prohibir a las mujeres trans participar en competiciones femeninas.
Posteriormente, el equipo femenino rechazó la invitación al SOTU. Un comunicado oficial del equipo dijo que estaban “sinceramente agradecidos” por la oferta y que la rechazaban debido a “compromisos académicos y profesionales previamente programados”.
Pero a pesar de las severas críticas que han recibido los hombres por reírse de la broma a expensas de las mujeres y por actuar amigablemente con el presidente, la mayoría de los miembros (según se informa, todos menos cinco) visitaron a Trump, quien lució una de sus medallas y declaró con alegría: “Nunca pensé que alguna vez llevaría esto puesto”, como si hubiera hecho algo para ganársela.
Trump: “Nunca pensé que llevaría esto puesto”. pic.twitter.com/N0j9wYBEcq
—Ron Filipkowski (@RonFilipkowski) 24 de febrero de 2026
El presidente ha dejado clara su obsesión por las medallas, trofeos y premios, e incluso parece entusiasmarse con ellos cuando sabe que están fabricados para su beneficio, como cuando la organización de fútbol FIFA le otorgó el año pasado un “Premio de la Paz”, creado solo para él porque estaba triste por no haber ganado el Premio Nobel de la Paz.
Luego fue objeto de burlas despiadadas por aceptar la medalla del Premio Nobel de la Paz que pertenecía a la líder de la oposición venezolana María Corina Machado. Machado, quien se lo entregó en la Casa Blanca después de que él descartara la idea de que ella liderara Venezuela luego del arresto ilegal del presidente del país, Nicolás Maduro, el 3 de enero.
Como tal, el hecho de que Trump luciera la medalla de oro en hockey ha provocado un disgusto similar.
Muchos también expresaron repulsión por los jugadores que se comían con los ojos al presidente, especialmente después de que ya provocaron enojo no solo por reírse del chiste de Trump sobre las mujeres, sino también por festejar con el director del FBI, Kash Patel, en el vestuario después de su victoria.
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