La Corte Suprema de los Estados Unidos otorgó el jueves permiso a la administración liderada por Donald Trump para hacer cumplir una política que impide que las personas transgénero y no binarias seleccionen marcadores sexuales en los pasaportes estadounidenses que se alineen con su identidad de género. La decisión se produce mientras avanza una demanda que impugna la política.
En una orden breve y sin firmar, el Tribunal suspendió una orden judicial de un tribunal inferior que exigía que el Departamento de Estado de EE. UU. emitiera pasaportes con marcadores de sexo “M”, “F” o “X” que reflejaran la identidad de género para solicitudes nuevas o renovadas. Con la suspensión vigente, el gobierno ahora puede hacer cumplir una regla que limite las designaciones a hombres o mujeres, según lo asignado al nacer.
Justificación del gobierno y objeciones disidentes
La mayoría conservadora concluyó que la política no es discriminatoria. “Mostrar el sexo de nacimiento de los titulares de pasaportes no ofende más los principios de igualdad de protección que mostrar su país de nacimiento”, escribió el Tribunal. “En ambos casos, el Gobierno se limita a dar fe de un hecho histórico sin someter a nadie a un trato diferenciado”.
Por el contrario, los tres jueces liberales de la Corte expresaron su desacuerdo. El juez Ketanji Brown Jackson escribió que exigir a las personas transgénero que porten pasaportes que indiquen el sexo asignado al nacer los hace vulnerables a “una mayor violencia, acoso y discriminación”. Criticó la política por considerarla derivada de una orden ejecutiva que describía la identidad transgénero como “falsa” y “corrosiva”.
Antecedentes e historia legal
La política se remonta a la Orden Ejecutiva 14168, firmada por Trump en enero de 2025, que establecía que Estados Unidos “reconocería dos sexos, masculino y femenino”, definidos por la clasificación biológica al nacer. En virtud de esa orden, el Departamento de Estado dejó de ofrecer el marcador “X” y eliminó la autoidentificación de género de los formularios de pasaporte.
Un juez federal de Boston dictaminó en junio que la política probablemente violaba la constitución, específicamente las garantías de igualdad de protección y la Ley de Procedimiento Administrativo, y bloqueó temporalmente la política para ciertos solicitantes.
Impactos y preocupaciones para la comunidad LGBTQ+
Los defensores advierten que la decisión de la Corte es un grave revés para los derechos y la seguridad de los estadounidenses transgénero y no binarios. El abogado principal de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), Jon Davidson, dijo: “Obligar a las personas transgénero a portar pasaportes que los revelan en contra de su voluntad aumenta el riesgo de que enfrenten acoso y violencia”.
Los documentos de viaje que no reflejan la identidad de género de una persona pueden generar dificultades en los puntos de control, confusión en los viajes al extranjero y una mayor vulnerabilidad a exámenes invasivos. La disidencia destacó los daños en el mundo real, incluido el hecho de que a las mujeres se les emitieran pasaportes con marcas masculinas a pesar de que su identidad y sus documentos legales indicaran lo contrario.
El caso continuará a través del sistema judicial a medida que avance la demanda subyacente. Mientras tanto, la política sigue vigente bajo la suspensión de la Corte Suprema. Los defensores legales están monitoreando cómo el gobierno implementa el cambio y cómo les va a las personas afectadas mientras se procesan las solicitudes según las pautas revisadas.
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