Sinclair Broadcast Group eliminará Jimmy Kimmel Live! De sus afiliados de ABC, reemplazando el intervalo de tiempo del viernes con un especial de tributo para el comentarista conservador Charlie Kirk. La compañía también insta a ABC a retirar el programa en todo el país y exigiendo que Kimmel emita una disculpa formal y una donación financiera a la familia de Kirk y Turning Point USA, fundó el grupo Kirk.
La decisión sigue movimientos similares por Nexstar Media Group, otro importante propietario de ABC afiliado, que también retiró el programa nocturno después de los recientes comentarios de Kimmel sobre la muerte de Kirk. Desde entonces, ABC ha suspendido la producción del programa indefinidamente.
Las demandas y la posición de Sinclair
En una declaración, el vicepresidente de Sinclair, Jason Smith, calificó los comentarios de Kimmel “inapropiados y profundamente insensibles en un momento crítico para nuestro país”. Agregó que los emisores tienen el deber de fomentar el “diálogo respetuoso y constructivo” y elogiaron a la FCC por sopesar la acción regulatoria contra las redes nacionales.
Sinclair se ha comprometido a no restablecer el programa hasta que ABC demuestre “un compromiso con la profesionalidad y la responsabilidad”. Incluso si ABC reanuda la producción, la emisora dice que continuará el apagón hasta que se cumplan esas condiciones.
Los críticos lo llaman censura
La eliminación ha provocado críticas rápidas de los medios y las voces políticas que ven la decisión como censura.
El Guild de Escritores de América condenó la mudanza, diciendo:
El gobernador de California, Gavin Newsom, se hizo eco de esas preocupaciones en las redes sociales:
Sag-Aftra también intervino, enmarcando la suspensión como una amenaza directa para la democracia:
El ex presidente Barack Obama criticó la acción como una arma política de la regulación de la transmisión:
Implicaciones más amplias
El anuncio de Sinclair llega a medida que la compañía se somete a una “revisión estratégica integral” de su cartera de transmisión, que podría incluir ventas o adquisiciones sujetas a la aprobación de la FCC.
La controversia destaca el conflicto más profundo entre los emisores, la influencia política y la confianza pública en los medios de comunicación. Si el programa de Kimmel regresa a la alineación de ABC puede depender menos de la comedia nocturna y más del creciente debate nacional sobre quién decide qué ven los estadounidenses en sus pantallas.
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