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Gabriel Oviedo

Dominic Albano convierte la nostalgia queer en seductoras Polaroids que te dejarán en seco (exclusivo)

Dominic Albano no empezó con bocetos ni paneles de inspiración. Comenzó con un sentimiento, de esos que viven en una imagen mucho antes de que se convierta en ropa.

El diseñador y fotógrafo detrás de la COLECCIÓN DOMINIC ALBANO está creando un espacio donde la moda y la narración visual son inseparables. Su última serie Polaroid, recientemente destacada por Revista fuerase apoya en un lenguaje visual arraigado en la historia queer sin dejar de estar arraigado en el presente.

“Llegué a la moda desde una perspectiva de imágenes”, dice Albano alegría. “Los fotógrafos queer de otra época me inspiran mucho más que el acto de confeccionar ropa en sí”.

Donde la historia queer se encuentra con el deseo moderno

La obra de Albano no rehuye la forma masculina, la estudia. Sus imágenes resultan íntimas sin ser intrusivas, sensuales sin exigir atención.

“Creo que tiene mucho que ver con eso”, dice sobre su identidad queer que da forma a su trabajo. “Dentro de la cultura queer siempre ha habido comodidad con la sensualidad y la forma masculina… Me siento atraído por esa tradición”.

Ese linaje es claro. Sus referencias abarcan décadas de fotografía queer, pero la intención no es la imitación. Más bien, se trata de continuar una conversación visual.

“Lo que podría parecer vanguardista para un público más amplio a menudo resulta bastante refinado dentro de nuestra comunidad”, añade. “Esas tradiciones visuales han existido durante décadas en el arte y la moda queer”.

La ropa ocupa el segundo lugar, y ese es el punto

A diferencia de muchos diseñadores, Albano no comienza con la prenda. La imagen lidera y la ropa sigue.

“Siempre comienza con la ropa”, aclara, “pero las Polaroid están destinadas a enmarcar las prendas dentro de una atmósfera particular en lugar de contar una historia literal”.

Esa distinción importa. Sus piezas no están diseñadas para dominar un marco, existen dentro de él. El resultado es ropa que se siente natural ante la cámara, despojada de excesos.

“Siempre estoy pensando en cómo existirá una prenda dentro de una imagen”, dice. “Las piezas discretas tienden a fotografiarse de una manera que parece atemporal”.

La atracción de los años 90

Hay un silencioso guiño a la década de 1990 que recorre el trabajo de Albano, no como un cebo para la nostalgia, sino como un estudio sobre la moderación.

“Creo que la década de 1990 fue un punto de inflexión para la fotografía de moda”, afirma. “Había un nuevo nivel de sensualidad y belleza en las imágenes de hombres”.

La influencia de esa época se muestra en la simplicidad de sus composiciones y la forma en que se encuadran los cuerpos. Nada se siente sobrecargado. Nada pide atención.

En cambio, las imágenes persisten.

Capturando algo real

El enfoque de Albano hacia la sensualidad evita la performance. Muchos de sus momentos favoritos ocurren antes de que comience oficialmente el rodaje.

“A veces algo sucede de forma natural… y me atrae capturar esos momentos sin guión”, dice. “Me inclino por imágenes que parezcan sobrias en lugar de demasiado posadas”.

Esa moderación le da a su trabajo su ventaja. Hay una tensión silenciosa en la forma en que los cuerpos se mueven a través del encuadre, un equilibrio entre presencia y anonimato.

Crear sin sobreproducción

Trabajar fuera de los sistemas de moda a gran escala le da a Albano espacio para experimentar, aunque conlleva compensaciones.

“Una de las realidades actuales es afrontar la censura de las redes sociales”, explica. “Las imágenes que parecen naturales dentro de un contexto artístico o de moda a veces pueden ser tratadas de manera diferente en línea”.

Aún así, la independencia le sienta bien. Muchas sesiones fotográficas se llevan a cabo en espacios personales, a menudo entre amigos.

Durante una sesión, lo que empezó como una sesión fotográfica se convirtió en algo más orgánico.

“Estábamos bailando al son de la música, metiéndose en la piscina y siendo más libres mientras filmábamos”, recuerda. “Momentos como ese me recuerdan que el proceso debe ser colaborativo”.

Polaroids como artefactos, no solo imágenes

Las propias Polaroid han adquirido una vida más allá de la documentación. No son sólo referencias, son parte de la identidad de la colección.

“Las Polaroid se crearon originalmente para ayudar a dar forma al mundo visual de la marca”, dice Albano. “Con el tiempo, se han convertido en artefactos de ese proceso”.

Esa evolución ha abierto nuevas posibilidades. Los compradores pueden conectarse tanto con la ropa como con las imágenes que la definieron.

“Me gusta la idea de que alguien pueda usar la ropa y también tener una de las Polaroid originales”, añade. “Crea un diálogo entre la prenda y la fotografía”.

Un enfoque silencioso hacia la visibilidad

Si bien el trabajo de Albano está impregnado de una cultura visual queer, duda en enmarcarlo como una pieza de declaración.

“No sé si mi trabajo en sí contribuirá a esas conversaciones”, admite. “Si la ropa luce bien y las fotografías emocionan o inspiran incluso a una sola persona, puedo estar orgulloso de ello”.

Es una toma modesta, especialmente para un trabajo que parece tan deliberado.

Pero tal vez ese sea el punto.

Albano no intenta hacer ruido. Está construyendo algo más lento, más intencional, un mundo donde la moda no existe sólo en una pasarela, sino que vive dentro de una imagen que podría pertenecer a cualquier época.

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