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Cuando la vida (gay) es una discoteca

Por Pablo Schanton – (Clarin)

Crítica Night Work y Non-Stop De Scissor Sisters y Andy Bell (Erasure). Dos álbumes pop sobre la noche gay.

Scissor Sisters

La discoteca en tanto escenario privilegiado de la sit com de nuestras vidas: basta un zapping para darse cuenta de que después del Confessions On A Dancefloor de Madonna, hasta Árbol le dedica una canción y un clip a las pistas de baile, sin contar a la Gaga, Don Omar, Calle 13, Dante y tantos más. Como si la sociabilidad real, fuera de las redes virtuales, se diera más que nada en la comunidad celebratoria de una fiesta dance . En ese único paisaje se desarrollan Night Work y Non-Stop , respectivamente, los nuevos álbumes del cuarteto neoyorkino Scissor Sisters y Andy Bell, la mitad cantante de Erasure.

Si con hits como I Don’t Feel Like Dancin’ (06), los Sisters lograron imponer un aggiornamiento para el mix de glam rock con disco (incluyendo un falsete Bee Gee que retomó Mika y abandonó Miranda!), ahora en su tercer álbum convocaron a Stuart Price -sí, el productor del Confessions de Madonna- para esta “obra conceptual” sobre una vida nocturna que tuvo su Biblia en el Nightlife (99) de Pet Shop Boys. Conceptualismo a fondo: Harder You Get cita el Nightclubbing de Iggy Pop (77).

La canción Night Life propone: “Encontrá tu forma de esconderte en la vida nocturna”. La canción retrata a alguien que busca trascender su triste destino suburbano bajo el brillo de una bola de espejos: ¿alguien recuerda el hit Smalltown Boy (84) de Bronski Beat? Si nos guiamos por Sex and Violence , los Sisters lo recuerdan demasiado. Es que finalmente, Night Work es un catálogo bastante desinspirado de moldes techno pop, que recorre We are the Robots (Kraftwerk), a los Eurhythmics del ‘82, los primeros Duran Duran e incluso a zombis de la era VH1 como Animotion. Los dos tracks finales son homenajes a Frankie Goes to Hollywood.

Por su parte, Andy Bell, le canta un piropo a una drag queen que imita a Debbie Harry (Blondie) en DHDQ . “Sos la súper-estrella de la escena nocturna”, entona, alabando su “sentido del fashion” y su maquillaje. Es decir, ese “gusto” estereotipado del gay, supuestamente conocedor de la moda y el glamour, fan de Madonna y adicto a la disco. Un “gusto” envidiado por los héteros, si uno se lleva por el programa Queer Eye for the Straight Guy , donde cinco homosexuales le aportan “estilo” a un señor demasiado común. La discoteca de Andy Bell es más “Gray” que gay: la utopía de estar “divina” por siempre como el personaje de Oscar Wilde. Ese “non-stop” se relaciona con esa juventud eterna que simulan los brillos de la pista.

Bell optó por el productor Pascal Gabriel (señor detrás de los primeros hits de house inglés y la Kylie de Fever ) y un masterizador genial como el berlinés Stefan Betke (Pole), lo cual convierte al álbum en una experiencia tímbrica a nivel de mezcla y audio, donde su voz es un instrumento más. Mucho mejor que el último Erasure.


Night Work – Scissor Sisters (Universal): Regular


Non-Stop – Andy Bell (EMI): Muy Bueno

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