Your message has been sent, you will be contacted soon

Call Me Now!

Cerrar
Inicio » Internacional » Pese al matrimonio igualitario, el INCAA discrimina a las familias homoparentales

Pese al matrimonio igualitario, el INCAA discrimina a las familias homoparentales

Por Bruno Bimbi – (Tod@s)

Mirá la foto y decime qué ves.

Escena de Familias por Igual

Aunque parezca mentira, un grupo de personas con una estúpida cuota de poder vio en ella algo más que a un chico jugando con su padre en una plaza. Facundo, feliz y sonriente en la imagen —una captura de pantalla de su vida cotidiana—, es uno de los protagonistas de un documental que tendrá prohibido ver en el cine. Para los censores del INCAA, Facu no es lo suficientemente maduro para ver un documental que diga que Javier es su papá.

La Comisión Asesora de Exhibiciones Cinematográficas del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales decidió, por incomprensible unanimidad, que Familias por igual, un bellísimo documental de Rodolfo Moro y Marcos Duszczak que reúne los testimonios de distintas familias que conquistaron sus derechos con la ley de matrimonio igualitario —pero que ya existían desde mucho antes—, sea “sólo apto para mayores de 13 años”, lo que funcionará como restricción si el documental consigue llegar a las salas comerciales o a la televisión. Los integrantes de la comisión argumentan en sus dictámenes, que parecen calcados, que “la presentación del tema de la formación de parejas homosexuales y de su adopción de niños/as” hace necesario que se requiera “cierta madurez para su comprensión”.

Facu no está maduro para comprender su vida cotidiana. Ni sus compañeros de la escuela. Ni los chicos con los que juega en la plaza. Aunque las leyes argentinas digan lo contrario, su papá es un papá no apto para menores de 13 años y, siguiendo el criterio del INCAA, debería esconderlo de los demás chicos de su edad. Y de él mismo.

El documental de Rodolfo y Marcos fue el tema de la primera nota de este blog, el 2 de noviembre del año pasado. Ellos todavía estaban editando el material que habían filmado en distintos lugares del país, a pulmón, porque no contaban con ningún tipo de subsidio o patrocinio, y aún faltaba para que la película que tantas veces temieron no poder terminar estuviera lista. Sin embargo, aceptaron nuestra propuesta de divulgar el trailer, recién salido del horno, en exclusiva a través de Tod@s:

Desde entonces esperábamos ansiosos el estreno, que por fin llegó. No en salas comerciales, todavía, sino a pulmón, organizado por los propios realizadores del documental.

Allá fuimos.

Te aviso: cuando lo veas, vas a llorar, vas a reír, vas a llorar de nuevo y vas a salir del cine lleno de emociones. Te vas a sentir orgulloso del país donde vivís y vas a darte cuenta de la dimensión de lo que conquistamos. Vas a conocer historias que no te vas a olvidar nunca. La de Karina y Silvina, que tuvieron dos niñas por fertilización asistida y se casaron, para que sus hijas tuvieran todos sus derechos reconocidos. La de Javier, el papá de Facu, que decidió tener a su hijo con una mujer y lo crían juntos con su pareja varón, compartiendo los días con la mamá biológica. La de Chloe, que supo que su papá era gay cuando tenía diez años, sus padres se separaron y él se fue a vivir con otro hombre. La de Elva, una jubilada de Azul que a los 70 años, después de pasar por todo lo que te puedas imaginar, cumplió el sueño de casarse con la mujer que fue su amor de toda la vida, quien falleció poco después de la boda. La de Dani, que vivía en un horfanato, al que fue devuelto por varias parejas adoptivas heterosexuales que no lo quisieron, hasta que lo adoptó Luis, su papá gay del que está orgulloso y al que acompañó al Congreso a defender su derecho a casarse, aunque no lo dejaron hablar.

La senadora Negre de Alonso dijo que Dani era muy chico para opinar, pero la carta que les envió a los senadores, cansado de escuchar las mentiras que se decían sobre los gays que tienen hijos adoptivos, como su papá, salió en los diarios y en televisión. No pudieron callarlo. Y su padre fue finalmente a leerla al Senado, y Cruella de Vil se lo tuvo que bancar.

Marcos y Rodolfo lo vieron por televisión y ese día empezaron a pensar en hacer este documental.

Quedó hermoso, vas a ver. Cuando fui a verlo, Dani estaba ahí. Luis nos presentó y nos dimos un abrazo. Estaba feliz y orgulloso. Dani tenía 10 años cuando conoció a quien sería su papá adoptivo y supo por primera vez lo que sería tener una familia, ¿y ahora vienen a decirles que ellos no son aptos para menores?

—Me parece una vergüenza esta calificación —dice Luis.

—¿Qué sentiste cuando te enteraste?

—Me sentí muy mal y me parece una boludez. Cuando se estrenó el documental, fueron todos mis primos y amigos con sus hijos, varios de ellos menores de 13 años, y les encantó. Parece que lo que están diciendo es que somos familias de segunda, que nos tienen que ocultar.

A los herederos de Miguel Paulino Tato se les fue la mano. Lo que el INCAA está diciendo, en el país más avanzado del mundo en términos de reconocimiento legal de los derechos de las minorías sexuales, es que todo lo que conquistó la Argentina en estos años hay que escondérselo a los chicos. Está diciendo que en un país donde un chico puede tener dos mamás o dos papás, no puede ver un documental en el que eso se diga. Familias por igual no hace más que presentar, de forma honesta y sin vueltas, a las familias que lo protagonizan. Las muestra en casa tomando el desayuno, estudiando para la escuela, en la calle, en el parque, en la plaza. Las muestra contando sus historias, sus alegrías y tristezas, el camino que tuvieron que recorrer. Las muestra en su cotidiano, evidenciando algo muy simple que esta gente no entendió: que son familias como las demás.

Los censores del INCAA, todos mayorcitos de 18 e inmaduros para entender el documental, deberían pedirles a sus hijos menores de 13 años que lo vean y se lo expliquen. (Y antes de que alguien diga que no son censores sino calificadores, respondo: en esta decisión, actuaron como censores, y por eso los llamo así. Quisieron esconder la vida real, como todo censor. Tato estaría orgulloso de ellos).

Mientras Rodolfo y Marcos esperan que alguna persona sensata revise este absurdo, ya están programando el estreno en distintos lugares del país. El 25 de agosto, en Av. Santa Fe 1452 (auditorio ex Santander Rio), es la próxima función en Buenos Aires. Las entradas ya están a la venta en el teatro y podés buscar más información en esta página de Facebook. Entre septiembre y octubre, se estrena en Jujuy, Salta, Tucumán, Posadas, Mendoza, San Luis, Neuquén, El Bolsón, Córdoba, Villa María, Comodoro Rivadavia, Bahía Blanca, Zárate, La Plata, Rosario, Santa Fe y Bariloche. La grilla con toda la información sobre las presentaciones estará publicada en la página web www.familiasporigual.com.ar.

Los realizadores del documental están buscando apoyo para llegar a más salas y recorrer otros lugares del país y del mundo. “Gracias a los directivos de la Cámara de Comercio Gay Lésbica de Argentina, nos pusimos en contacto con Delta Airlines, que es nuestro primer sponsor y va a auspiciar la difusión internacional. Luego de las primeras funciones en Buenos Aires, conseguimos un segundo sponsor, Liberty Seguros, que ayuda con los gastos de traslados y alojamientos para presentarlo en otras provincias, acompañados por la Federación Argentina LGBT, que está coordinando las presentaciones en 30 ciudades. También estamos gestionando el auspicio del INADI y de empresas y organizaciones que estén interesadas en apoyar el proyecto”, explica Rodolfo Moro.

Como se trata de un proyecto sin fines de lucro, una vez recuperada la inversión y cerrada la exhibición en salas, Familias por igual estará disponible en internet para que cualquiera pueda verla.

Tu comentario

commentario(s)




Etiquetas:

Leave a Comment